05/07/2026
He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír; 2 pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír.
Isaias 59:1,2
Uno de los atributos naturales de Dios es la inmutabilidad, es decir, que Dios no cambia, y por lo tanto, sigue siendo el mismo.
Esto es lo que el profeta Isaías afirma en el verso inicial del capítulo cincuenta y nueve, declarando que el Señor aun tiene el poder de salvar, y aun tiene la disposición a escuchar nuestras plegarias cuando clamamos delante de Él.
Y si el Señor sigue siendo el mismo, entonces ¿por qué se muestra indiferente ante nuestra oración?¿Por qué decide no responder a nuestras plegarias?
El profeta, a continuación, nos da a conocer un hecho que en muchas ocasiones pasamos por alto: Dios no ha cambiado, ni en su sentir, ni tampoco en su ser; somos nosotros los que, con nuestros pecados, hemos levantado una barrera que nos impide el tener una comunión total con nuestro Señor, y no solo eso, sino que además, nuestras iniquidades nos imposibilitan de ver el Santo rostro del Señor.
Por lo tanto, debemos entender que la gracia, el poder y la misericordia del Señor siguen vigentes aún hoy en día, y que Dios, como el Soberano del universo, sigue estando en control de todo aquello que sucede en nuestra vida.
Él sigue respondiendo las oraciones de los suyos, y con su poder continúa transformando vidas; pero mas importante, es que aun a pesar de nuestra condición, sigue siendo paciente, esperando que abramos nuestro corazón a su actuar, y así, darnos cuenta de todo lo que el Señor puede hacer, si solamente nos abandonamos en sus manos y nos rendimos delante de su presencia.
Si permites que el enemigo tome control de tu vida, te verás privado de todo aquello que Dios en su amor y misericordia quiere otorgarte; y si neciamente sigues ignorando su llamado, y continuas resistiéndote al actuar de Dios en tu vida, Dios respetará tu decisión, pero tendrás que estar listo para pagar las consecuencias de tus elecciones.
¡Bendiciones!
JAL