BIS Proclama Mi Alma

BIS Proclama Mi Alma Comunidad y La Palabra. Devociones diarias enviadas a tu buzón
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Estamos aquí para caminar juntas en nuestra fe católica. Como comunidad de mujeres: madres, esposas, solteras, religiosas, estamos todas juntas en esta misión. Edifiquemos nuestro fundamento sobre la roca que es esta Iglesia y Su Palabra.

“Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestras mentes, para que podamos comprender cuál es la esperanza que ...
06/02/2026

“Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestras mentes, para que podamos comprender cuál es la esperanza que nos da su llamamiento”. // Aclamación del Evangelio⁠

Cuando estaba en la universidad fui a un curso de la Teología del Cuerpo y el sacerdote hablaba sobre por qué los mandamientos eran necesarios. Nos enseñaba que la necesidad de estas “reglas” vienen más que todo por la oscuridad de nuestro corazón. Por ejemplo, si amamos a alguien, no es una tentación lastimarlos intencionalmente. La idea es que creciendo en Amor es más efectivo que simplemente evitando el pecado. Acercándonos más al Amor, nos acercamos más al Señor, nuestro refugio del pecado (Salmo 89, 2).⁠

Entre más medito en esta verdad, más libre me siento. No debo tener un doctorado en teología (aunque me gustaría), sino que sólo debo tener un corazón dócil que se acoge a Él en cualquier momento de debilidad. La aclamación antes del Evangelio nos repite esto: “Que el Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestras mentes, para que podamos comprender cuál es la esperanza que nos da su llamamiento.” ⁠

Su llamamiento es puro, y es uno que acoge todas las partes de nuestras vidas. Uno al que podemos seguir y abrir nuestra mente a la esperanza y caridad, y a la vez refugiarnos de la dureza de corazón y las actitudes de los sumos sacerdotes que vemos en el Evangelio de hoy. En vez de saberlo todo con lujo de detalle, podemos ser iluminadas y ver la historia completa: amar a Dios plenamente.⁠

Hermanas, que hoy sea un día que puedas entrar en el refugio del Amor de Dios y ser libre del pecado y la escrupulosidad. Que en vez de tratar de ganar Su amor con perfección puedas quedarte en admiración de Su bondad y acercarte más a Su sagrado corazón que sólo busca intimidad contigo. ⁠

// Joanna Valencia

porque Tu amor nunca se cansa de mí.⁠porque conoces mi corazón y aun así me eliges.⁠porque permaneces conmigo en cada he...
06/01/2026

porque Tu amor nunca se cansa de mí.⁠
porque conoces mi corazón y aun así me eliges.⁠
porque permaneces conmigo en cada herida y en cada alegría.⁠
porque me buscas incluso cuando me pierdo.⁠
porque Tu misericordia es más grande que mis miedos.⁠
porque hacés nuevas todas las cosas.⁠
porque en Tu Corazón encuentro descanso.⁠
porque nunca dejás de llamarme por mi nombre.⁠
porque Tu Corazón de carne entiende el mío⁠

Junio es el mes del Sagrado Corazón.⁠
Descansamos en el Corazón que latió primero por nosotros.

“Sin dudar en su corazón y creyendo que va a suceder lo que dice, lo obtendrá. Por eso les digo: Cualquier cosa que pida...
05/29/2026

“Sin dudar en su corazón y creyendo que va a suceder lo que dice, lo obtendrá. Por eso les digo: Cualquier cosa que pidan en la oración, crean ustedes que ya se la han concedido, y la obtendrán.” // Marcos 11, 24⁠

Hoy estas lecturas me han removido por dentro.⁠

Las he leído varias veces, intentando quedarme con algo… hasta que el Evangelio empezó a tocarme. Primero esa escena de Jesús entrando en el templo, viendo cómo habían llenado ese lugar de cosas que no correspondían a un lugar de oración. Y luego, más adelante, cuando habla del poder de la oración.⁠

Ahí algo en mí se movió.⁠

Porque dice algo muy fuerte: que todo lo que pidamos, creyendo de verdad, lo recibiremos. Incluso habla de mover montañas. Y si soy sincera, eso me confronta.⁠

Porque yo pido. Claro que pido. Sobre todo cuando se trata de salud, cuando hay personas que quiero y que están pasando por momentos difíciles. Pero en lo profundo… también hay dudas. Hay miedo. Hay ese pensamiento de: “¿y si no es lo que Dios quiere?”.⁠

Y entonces me encuentro ahí, en medio de esa tensión. Queriendo confiar plenamente… pero sintiendo que no siempre lo logro.⁠

Hoy, más que tener respuestas, siento que tengo una invitación.⁠

A volver a la oración sencilla. A hablar con Él como mi Padre. A pedir, sí, pero también a dejarle espacio. A confiar no sólo en que puede hacerlo todo, sino en que Su voluntad es siempre amor, incluso cuando no la entiendo.⁠

Y quizá esa es la montaña que hoy tengo delante: mi propio corazón. Mis dudas. Mi necesidad de control.⁠

Por eso hoy mi oración es muy simple:⁠

Señor, enséñame a confiar. Enséñame a pedir sin miedo, a creer sin reservas. Y cuando no entienda, dame paz. Cuida a los que están enfermos. Y sostén también mi corazón, que quiere creer… pero todavía está aprendiendo. Amén.⁠

// Arianna Santamaría

Ven, Dios Espíritu Santo,⁠y envíanos desde el cielo⁠tu luz, para iluminarnos.⁠// Secuencia de Pentecostés⁠⁠Me senté en l...
05/24/2026

Ven, Dios Espíritu Santo,⁠
y envíanos desde el cielo⁠
tu luz, para iluminarnos.⁠
// Secuencia de Pentecostés⁠

Me senté en la iglesia con mi hija recién nacida, escuchando al predicador hablar sobre las heridas de Jesús. Él dijo: «Piensen en esto: las heridas de Jesús son lo único hecho por un hombre que ha llegado al Cielo». Me detuve y reflexioné sobre esa afirmación durante un buen rato, mientras continuaba con su charla. Me impactó el hecho de que Jesús no sintiera la necesidad de eliminar las heridas que sufrió a causa de nosotros.⁠

Y, sin embargo —si soy sincera—, permanecí sentada allí con miedo. Miedo a lo desconocido. Miedo a la inestabilidad que sentía cernirse sobre mi familia. La vida con un recién nacido es impredecible y requiere tiempo de adaptación. Y por si fuera poco, mi esposo estaba a punto de dejar un trabajo ministerial al que se había dedicado por años. ¿Qué sigue ahora, Señor? Surgió la tentación de encerrarme en mi habitación, por miedo a lo que podría encontrar al otro lado de la puerta. Pero Jesús me ama demasiado como para dejarme allí.⁠

«La paz sea con ustedes», dice Jesús, mostrándome que el sufrimiento no es algo ante el que deba sucumbir, especialmente si Él está a mi lado. Él me muestra Sus heridas. Me muestra que la vergüenza y el miedo no tienen poder sobre mí. Me ofrece Su paz una vez más.⁠

Hermana, en este día en el que recibimos aún más del amor del Señor a través del don del Espíritu Santo, espero que recuerdes que ni las puertas cerradas ni el miedo impiden que Jesús se haga presente para ofrecerte Su paz y Su Espíritu. Él sabe aquello que aún no estás lista para afrontar a solas; Jesus viene listo para ayudarte a enfrentar lo que te da miedo y permanece contigo. La paz esté contigo, hermana.⁠

// Stephanie Salinas

“Tu palabra, Señor, es la verdad; santifícanos en la verdad”. // Juan 17, 17⁠⁠El día de hoy nos encontramos en la séptim...
05/20/2026

“Tu palabra, Señor, es la verdad; santifícanos en la verdad”. // Juan 17, 17⁠

El día de hoy nos encontramos en la séptima semana de Pascua. En medio de una temporada de celebración que brota con nueva vida, la iglesia nos presenta unas lecturas que nos anclan a la realidad en la cual vivimos: Dios adquirió la iglesia con la sangre de su Hijo (Hechos 20,28).⁠

Si nos guiamos por Mateo 10, 24 donde nos dice: “El discípulo no es más que su maestro...”, nos damos cuenta de que Jesús ganó la última batalla, pero eso significa que aún existe una batalla y que no podemos evitarla.⁠

La buena noticia es que Él está con nosotras. No nos va a mentir y decir que todo será fácil. En vez, Él ora por nosotras y nos dice “estas cosas para que mi gozo llegue a su plenitud en ellos” (Juan 17, 13). Es raro pensar que unas palabras así nos pueden traer consuelo, pero si confiamos plenamente en un Dios quien lo puede hacer todo, vemos como Él está en control. Él nos dice estas cosas para que estemos preparadas y podamos colaborar en su grandioso plan para traer su gloria al mundo.⁠

La verdad es que no necesito escuchar palabras lindas para sentirme mejor; necesito las que nos ofrece hoy nuestro Buen Padre, aunque incómodas, unas de verdad. Unas que reconocen que en esta vida vamos a llegar cara a cara con sufrimiento pero que, a la misma vez, siendo enviados como Jesús, llegaremos por pura gracia de Dios a su gloria eterna también.⁠

Hermana, tomemos un momento en esta Pascua para darle gracias a nuestro Dios que somos partes de la batalla y pidámosle que derrame su confianza en nuestros corazones para que seamos santificadas en Su verdad, no simplemente consoladas con palabras lindas. ⁠

// Joanna Valencia

“Les he dicho estas cosas, para que tengan paz en mí” (Juan 16, 33).⁠⁠Hoy mi esposo y yo celebramos nuestro decimocuarto...
05/18/2026

“Les he dicho estas cosas, para que tengan paz en mí” (Juan 16, 33).⁠

Hoy mi esposo y yo celebramos nuestro decimocuarto aniversario de bodas y hemos tenido que recurrir a la gracia de Dios una y otra vez. Los altibajos de la vida a menudo nos hacen titubear, pero volvemos a la Iglesia, a la fuente de la gracia, para renovarnos y fortalecernos. En el Evangelio de hoy, Jesús nos dice: “En el mundo tendrán tribulaciones; pero tengan valor, porque yo he vencido al mundo”. (Juan 16, 33) ⁠

La gracia sacramental, es decir la gracia que recibimos a través de los sacramentos de la Iglesia, está a nuestra disposición todos los días. Nos bautizamos una sola vez, pero llevamos la gracia de nuestro bautismo con nosotros a diario. Nos confesamos cada cierto tiempo, pero la gracia de este sacramento nos ayuda a evitar el pecado una y otra vez. Nos casamos el día de nuestra boda, pero la gracia del sacramento está disponible para nosotros día tras día.⁠

El mundo actual, de hecho, nos presenta todo tipo de dificultades. Intenta destruir el matrimonio y la familia a cada paso. Nos lanza distracciones y tentaciones, diciéndonos mentiras que nos hacen encerrarnos en nosotros mismos o perder la confianza. Nos enseña que el egoísmo, no la generosidad, es lo que prevalece. Proclama que salirse con la suya y estar cómodos nos hará felices. Predica que ser servido es superior a servir.⁠

Pero Jesús nos dice: “Les he dicho estas cosas, para que tengan paz en mí” (Juan 16, 33). No importa lo que el mundo nos depare, hermanas, podemos encontrar paz en Él. Podemos seguir valorando a la familia como nuestra pequeña Iglesia doméstica, donde nos amamos y crecemos juntos. Porque sabemos que este mundo no es nuestro hogar y que Él nos espera al otro lado para acogernos en sus brazos amorosos.⁠

//Tami Urcia

“Cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes, los llenará de fortaleza y serán mis testigos en Jerusalén” // Hechos...
05/17/2026

“Cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes, los llenará de fortaleza y serán mis testigos en Jerusalén” // Hechos de los Apóstoles 1, 8⁠

Mi vida espiritual está seca, como un cementerio de huesos dispersos en un campo. Por esto, espero con tanta alegría el día de Pentecostés. Ese día, recibiré con mucha fuerza un soplo de gracia especial que me llenará de fuerza y le dará vida nueva a todas las partes secas de mi vida espiritual. ⁠

En este momento me cuesta rezar, no encuentro conexión con el dulce Corazón de Jesús. Me siento cansada y me cuesta sacrificar y amar a mi familia. Mi corazón no está explotando de amor por aquellos que viven a mi alrededor. Me siento egoísta y mu**ta. ⁠

¡Pero Jesús no quiere esto para mí! Él escogió la muerte, resucitó y ascendió al cielo. De allí Él puede mandarme al Espíritu Santo para restaurar mi vida y para ayudarme a vivir el hermoso plan de amor que tiene para mi. ⁠

Entonces, en esta fiesta de la Asunción, me siento llamada a prepararme para el Pentecostés, para recibir este gran regalo que, justo antes de subir al cielo, Él nos prometió. Jesús no quiso que fuera una sorpresa, más bien quiso avisarle a los discípulos para que ellos estuviesen preparados.⁠

Preparémonos pues para acoger este gran don del Espíritu Santo, hermanas. ⁠

Las invito a rezar conmigo: ⁠

Señor, gracias por morir, resucitar y subir al cielo por mi. Hoy te pido, inspírame y ayúdame a comenzar a preparar mi corazón para este regalo. Muéstrame qué versículos leer para conocer al Espíritu Santo mejor. Ayúdame a profundizar mi relación con el, para que cuando lo envies mi alma, esté lista para recibirlo. Te amo. Amén.⁠

// Natalia DuTeau

Hoy, al cumplir un año más de vida, me quedo con estas palabras de Jesús: palabras que no niegan el dolor, pero lo trans...
05/15/2026

Hoy, al cumplir un año más de vida, me quedo con estas palabras de Jesús: palabras que no niegan el dolor, pero lo transforman⁠

Esta promesa no es algo lejano. Es muy personal, especialmente para las mujeres que llevan tantas cargas en silencio, sacrificios visibles y oraciones escondidas. Jesús habla directamente a esos momentos en que la alegría parece lejana y la tristeza se siente muy fuerte.⁠

Él usa la imagen de una mujer en trabajo de parto…un dolor real, intenso e inevitable. Pero no es un dolor sin sentido. Lleva a la vida. A la alegría. A algo que lo cambia todo.⁠

¿Cuántas veces hemos vivido este misterio? En tiempos de espera que ponen a prueba nuestra fe. En pérdidas que cambian nuestro corazón. En oraciones que parecen no tener respuesta.⁠

Y aun así, de alguna manera, la gracia nos encuentra.⁠

En un cumpleaños es natural pensar en lo que ya pasó y en lo que aún está por venir. Algunas partes de nuestra historia todavía pueden sentirse como “dolores de parto”. No todo está resuelto. No todas las oraciones han sido respondidas.⁠

Al crecer, me pregunto si Dios me está llamando a un propósito diferente. Muchas mujeres sienten un gran deseo de ser madres o lo saben desde jóvenes. Para mí, esa certeza nunca ha estado realmente ahí.⁠

Esto me lleva a hacerme preguntas difíciles y a mirarme con honestidad en la oración. ¿Estoy resistiendo la voluntad de Dios para mi vida? Es una pregunta que también surge en conversaciones con familia y amigos, y que ha requerido un discernimiento sincero dentro de mi matrimonio.⁠

Y aun así, este Evangelio me recuerda confiar en que algo se está formando, que algo está naciendo, aunque todavía no lo entienda completamente.⁠

Jesús también nos deja una gran promesa: “Todo lo que pidan al Padre en mi nombre, Él se lo dará.” Juan 16:23; Es una invitación a una oración más profunda, no sólo por lo que queremos, sino por lo que está en su corazón.⁠

Al comenzar mis 36 años, recibo esto como una invitación muy personal del Señor. Lo hago con un corazón agradecido por tantas bendiciones, por el regalo de un año más y por su presencia fiel en todo momento. Incluso en la incertidumbre, puedo ver cómo he confiado en Él y cómo me ha guiado con suavidad.

Por eso le doy gracias por todo lo que me ha dado, y le pido que siga formando mi corazón, poniendo en él deseos que reflejen su voluntad y guiándome hacia lo que venga.

Dondequiera que estés hoy, ya sea en un tiempo de alegría o en la espera silenciosa, recuerda esto, hermana: tu historia aún no termina, y Dios no ha acabado contigo. La alegría viene, y será más profunda, más plena y más duradera de lo que imaginas.

¡Lee esta en el sitio proclamamialma.com 🤍⁠⁠⁠

// Paulina Cambron

“Les dio numerosas pruebas de que estaba vivo…” (Hechos 1:3)⁠⁠Al leer la primera lectura y el evangelio de hoy en esta s...
05/14/2026

“Les dio numerosas pruebas de que estaba vivo…” (Hechos 1:3)⁠

Al leer la primera lectura y el evangelio de hoy en esta solemnidad de la Ascensión de nuestro Señor, me identifico de inmediato con los discípulos. En Hechos leemos que nuestro Señor Resucitado se quedó entre los discípulos por cuarenta días y en ese tiempo les dio señales de que verdaderamente estaba vivo (véase Hechos 1, 3). Sabemos los detalles de algunos hechos y son increíbles y maravillosos. Pero Juan nos dice que hay también muchos más que no fueron escritos (véase Juan 21, 25). Aún así, leemos que los discípulos le preguntaron a Jesús, “Señor, ¿ahora sí vas a restablecer la soberanía de Israel?” (Hechos 1,6). ¿Cómo es que aún no han entendido?⁠

Al juzgar los discípulos por su pregunta pienso en cuántas veces yo he hecho lo mismo. He visto tantos milagros, tantas pruebas de que verdaderamente Dios está vivo y entre nosotros—especialmente por el testimonio de los que me rodean. Sin embargo, a veces no capto la esencia de todo. Cuando veo que mi vida se desarrolla de una manera diferente a la que yo imaginé, también le pregunto a Jesús, “¿Será ahora el momento en que harás las cosas a mi manera?”⁠

Pero gracias a Dios nos ha dado su Espíritu Santo. Jesús le prometió a los discípulos que aunque en ese momento no entendían, el Espíritu Santo vendría a revelarles todo, a llenarlos de sabiduría y entendimiento (véase Juan 14, 26 y Efesios 1, 17-19). Nosotras también, hermanas, podemos fiarnos de la sabiduría del Espíritu Santo en esos momentos cuando nuestra realidad choca con nuestros sueños y deseos, cuando nuestras oraciones no se ven con respuestas, y el mundo nos pregunta, “¿Dónde está tu Dios?” El Espíritu Santo nos llena con las fuerzas para clamar, “¡Él está vivo y habita entre nosotros!”⁠

Señor, ayúdanos a ver las señales de tu vida al nuestro alrededor y a someter nuestras vidas a tu Espíritu Santo que nos lo explicará todo. Amen⁠

// Rocio Hermes

Hoy, en el día de Nuestra Señora de Fátima, recordamos con fe y amor el mensaje que ella nos dio: la oración, la peniten...
05/13/2026

Hoy, en el día de Nuestra Señora de Fátima, recordamos con fe y amor el mensaje que ella nos dio: la oración, la penitencia y la reparación.⁠

Madre Santísima, guíanos siempre hacia tu Hijo. Toma nuestras vidas en tus manos maternas y llévanos por el camino de la conversión, para que, día a día, nuestro corazón se acerque más a Dios.⁠

Y así, para que un día podamos encontrarnos contigo, unidos a tu Hijo, en la gloria del Reino de los Cielos.

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