09/02/2026
📖 Tened por sumo gozo
“Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.”
— Santiago 1:2–3
¿Cómo podemos tener gozo cuando atravesamos una prueba?
Santiago no nos está diciendo que debemos disfrutar del sufrimiento.
La prueba duele. La pérdida duele. La incertidumbre duele.
Tampoco nos está llamando a fingir una sonrisa y actuar como si todo estuviera bien.
El secreto está en una palabra:
“Sabiendo…”
Nuestro gozo no se basa en lo que estamos sintiendo, sino en lo que estamos sabiendo.
Sabemos que Dios está obrando.
Sabemos que la prueba de nuestra fe produce paciencia.
Y sabemos que Dios puede utilizar aquello que hoy nos resulta difícil para hacernos espiritualmente maduros y completos.
Por eso, Santiago nos invita a mirar más allá de la prueba y contemplar lo que Dios está produciendo por medio de ella.
Quizás ahora mismo solo puedes ver la dificultad.
Dios también ve en quién te estás convirtiendo.
Está fortaleciendo tu fe.
Está desarrollando perseverancia.
Está formando tu carácter.
Está enseñándote a depender más profundamente de Él.
La prueba no significa que Dios te haya abandonado.
Puede convertirse precisamente en uno de los instrumentos que Él utilice para hacerte crecer.
❤️ Para reflexionar:
¿Qué prueba estás enfrentando en este momento?
¿Estás mirando solamente lo que estás perdiendo, o también estás confiando en lo que Dios puede estar produciendo?
En lugar de preguntar solamente:
“Señor, ¿cuándo terminará esto?”
Quizás también necesitamos preguntar:
“Señor, ¿qué quieres producir en mí por medio de esto?”
No tenemos que gozarnos por la prueba.
Podemos gozarnos en medio de ella, porque sabemos que nuestro Dios sigue obrando.
🙏 Señor, cuando las pruebas lleguen, ayúdanos a mirar más allá de nuestras circunstancias. Fortalece nuestra fe, produce perseverancia en nosotros y completa la obra que estás haciendo en nuestra vida. Danos gozo, no porque la prueba sea fácil, sino porque sabemos que Tú eres bueno, estás presente y sigues obrando. Amén.
Adaptado de Charles Shaw, Alza tus ojos (Desarrollo Cristiano Internacional, 2005).