06/23/2026
Reflexión por Noemi Dominguez:
“Estos fueron los hijos de Caleb. Los hijos de Hur, primogénito de Efrata…” [1 Crónicas 2:50, Nueva Biblia de las Américas]. Uno de los mayores desafíos al integrar a un nuevo joven en un grupo es ayudarle a hacer amistades. Algo parecido me ocurría durante muchos años cuando, por el trabajo de mi esposo, asistíamos a reuniones con cientos de personas donde no conocíamos a nadie. Íbamos de pareja en pareja intentando iniciar una conversación, hasta que alguien mencionaba un nombre o un lugar familiar y, de inmediato, todo cambiaba. La conversación fluía porque ya teníamos un punto en común. Algo semejante sucede al leer los primeros capítulos de Crónicas. Entre tantos nombres desconocidos y difíciles de pronunciar, de pronto aparece un nombre conocido: Belén Efrata. Entonces todo cobra vida. Allí murió Raquel al dar a luz a Benjamín [Génesis 35:19]. Allí Rut, la extranjera, fue recibida y bendecida [Rut 4:11]. Allí nació David, el gran rey de Israel. Y, por encima de todo, allí nació Jesucristo, el Salvador prometido [Miqueas 5:2]. De pronto comprendemos que estas genealogías no son una lista aburrida de nombres; son el camino por el cual Dios preparó la llegada de Su Hijo al mundo. Lo más maravilloso es descubrir que Jesús no solo es el personaje principal de la historia; también desea ser el centro de nuestra vida. No necesito conocer a todos los que aparecen en la lista, pero sí necesito conocer a Aquel de quien toda la Biblia da testimonio. Conocer a Jesús transforma cualquier lugar desconocido en un verdadero hogar.
1 Crónicas 2: Hijos de Israel. For English click here. 1 Los hijos de Israel fueron Rubén, Simeón, Leví, Judá, Isacar, Zabulón, 2 Dan, José, Benjamín, Neftalí, Gad y Aser. Descendientes de Judá 3 Hijos de Judá: Er, Onán y Selá. La madre de estos tres era una cananea, hija de Súa. Er, p...