06/02/2026
El discipulado es una de las tareas más importantes dentro del Cuerpo de Cristo.
Discipularse significa convertirse en un verdadero discípulo de Jesucristo y someterse a un proceso continuo de aprendizaje, obediencia y transformación espiritual. No se trata simplemente de adquirir conocimiento bíblico, sino de seguir a Cristo, imitar Su carácter y obedecer Sus enseñanzas.
Para nuestros pastores y líderes, esto tiene un valor incalculable.
No deseamos ver personas que solamente asistan a una congregación; anhelamos ver hijos e hijas dispuestos a tomar su cruz y seguir a Jesús, creciendo en el conocimiento de las Escrituras, obedeciendo la Palabra de Dios y reflejando el carácter de Cristo en su vida diaria.
Como Cuerpo de Cristo, es fundamental desarrollar la mente de Cristo en cada uno de nosotros, crecer en el conocimiento de Dios y continuar avanzando en el entendimiento de Su perfecta voluntad.
Es por eso que celebramos con alegría a 26 discípulos que decidieron dar ese paso.
Rompieron estadísticas, vencieron el cansancio, dejaron atrás la rutina y se comprometieron a parecerse más a Jesús. Perseveraron hasta alcanzar la meta, y eso merece ser reconocido y celebrado.
También extendemos nuestro más sincero agradecimiento a cada maestro/mentor: Luis A., Ivianette, Kevin, Yessenia, Wanda, Marina, Edwin O., Magaly, Edwin A. y Rossi, que invirtió tiempo, esfuerzo, oración y dedicación en este proceso. Su compromiso de enseñar, acompañar, corregir, animar y modelar el carácter de Cristo ha sido fundamental para el crecimiento espiritual de estos discípulos. Gracias por servir con amor y por sembrar fielmente en la vida de otros para la gloria de Dios.
¡Felicidades, discípulos! Que este logro no sea el final de una etapa, sino el comienzo de una vida de mayor compromiso, crecimiento y pasión por Cristo. Que continúen creciendo en gracia, conocimiento y obediencia al Señor, llevando fruto que permanezca para Su gloria.
¡Adelante, con la mirada puesta en Jesús!