06/13/2026
Por lo general Dios no obra milagros para promover su verdad. Si el agricultor descuida de cultivar la tierra después de sembrar su semilla, no obra Dios un milagro para contrarrestar el seguro resultado de este descuido. En el momento de la cosecha encontrará que su campo ha sido improductivo. Dios obra de acuerdo con grandes principios que ha dado a la humanidad, y nuestra parte consiste en trazar planes sabios y en poner en acción los medios por los cuales Dios producirá ciertos resultados. Ev 473.8