02/07/2026
📖 Boletín semanal especial
En esta ocasión compartimos dos prédicas en una sola publicación, ya que corresponden a enseñanzas que no se habían publicado anteriormente.
Oramos que cada reflexión edifique tu fe y te anime a permanecer firmes en la verdad de la Palabra de Dios.
LA PODEROSA PALABRA DE DIOS
La Biblia nos enseña que la Palabra de Dios no nació de la imaginación humana. Pedro declara que el mensaje que fue anunciado está basado en el testimonio verdadero de Dios y en Su revelación, no en fábulas ingeniosamente inventadas (2 Pedro 1:16).
Por eso, toda enseñanza debe ser examinada a la luz de “la ley y el testimonio” (Isaías 8:20). La Escritura es el estándar divino que nos guarda del error y nos guía en medio de un mundo lleno de voces contradictorias.
La Palabra de Dios cumple funciones vitales en la vida del creyente: limpia del pecado (1 Juan 1:7–9), instruye para la salvación (2 Timoteo 3:15), y confronta el corazón humano. No es un libro más, es viva y eficaz (Hebreos 4:12–13).
Dios mismo afirma que Su Palabra es como fuego y como ma****lo que quebranta la roca (Jeremías 23:29). Ella tiene poder para derribar fortalezas, transformar vidas y revelar la verdad.
📖 Vivamos afirmados en la Palabra, creyendo, obedeciendo y proclamando que la Biblia es la Palabra de Dios.
EL RIESGO DE NEGAR AL SEÑOR DURANTE LAS TRIBULACIONES
Jesús advirtió a Pedro que, aunque su deseo era seguirle hasta la muerte, llegaría el momento en que lo negaría (Juan 13:36–38). En medio de la tribulación, la presión y el miedo pueden llevar incluso al creyente más entusiasta a fallar.
Pedro no fue el único. Judas también enfrentó la prueba, pero ambos tomaron caminos distintos. Judas negó al Señor con traición y no regresó arrepentido; Pedro negó con palabras, lloró amargamente y volvió a Cristo. La diferencia no fue la caída, sino la respuesta después de ella.
Jesús ya había anunciado que Satanás pediría zarandear a Sus discípulos como a trigo (Lucas 22:31). Sin embargo, también afirmó haber orado por Pedro para que su fe no faltara. Esto nos enseña que, aun en la prueba, Jesús intercede por los suyos.
Cuando llegó el momento de la negación (Lucas 22:54), Pedro falló. Pero el amor de Cristo no terminó allí. Más adelante, Pedro fue restaurado y usado poderosamente por Dios.
Jesús nos dejó un mandamiento claro: que nos amemos unos a otros, porque ese amor es evidencia de que somos Sus discípulos (Juan 13:34–35). Permanecer en Él es clave para no negar nuestra fe en tiempos difíciles.
📖 En la tribulación, aferrémonos a Cristo, confiando no en nuestras fuerzas, sino en Su gracia.
📅 Te invitamos al servicio de mañana
Ven y crezcamos juntos en el conocimiento y poder de Su Palabra.
⏰ 1:30 P.M - 3:30 P.M
📍 1700 W. Wisconsin Street, Sparta, WI, 54656