04/09/2026
Platica con El Doctor Matias Bejarano
Dios no solo se interesa por tu vida espiritual…
también le importa tu mente, tus emociones y lo que estás cargando por dentro.
A veces aprendemos a seguir adelante por fuera, pero por dentro seguimos arrastrando heridas, ansiedad, estrés, insomnio, miedo o patrones que nunca fueron sanados.
Y muchas veces lo que no se sana, se repite.
Lo que no se ordena, nos gobierna.
Y lo que no se lleva a Dios, termina pesando más de lo que imaginamos.
La salud mental no es un tema ajeno a la fe.
También es parte del cuidado integral que Dios quiere para sus hijos.
Fuimos creados como seres completos:
cuerpo, mente y relaciones.
Por eso necesitamos cuidar lo que alimenta nuestro corazón, lo que entra a nuestra mente y la manera en que respondemos a la vida.
No todo se trata de reaccionar.
No todo se trata de sobrevivir.
No todo se trata de cargar en silencio.
En Cristo hay una mejor manera de vivir.
Una vida donde aprendemos a guardar el corazón, renovar la mente, poner nombre a lo que sentimos, buscar ayuda cuando es necesario y permitir que Dios restaure lo que por años estuvo desordenado.
Madurar también es aprender a responder diferente.
Sanar también es parte del proceso.
Y pedir ayuda también puede ser una señal de humildad, no de debilidad.
Tal vez hoy Dios te está mostrando que hay áreas de tu vida que necesitan atención, sanidad y orden.
Y está bien reconocerlo.
Porque no podemos dar salud a otros si nosotros mismos seguimos descuidando nuestra alma.
Que el Señor nos ayude a vivir con una mente renovada, un corazón sano y una vida que refleje Su paz.