09/07/2026
UNA DOSIS DE ESPERANZA
9-7-2026
Título: La dicha de ser perdonado
Versículo:
“Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado.”
(Salmo 32:1, RVR60)
Devocional:
David conoció el peso del pecado escondido. Mientras calló, sus huesos se envejecieron y su alma se secó como en sequedad de verano. Pero cuando confesó su pecado, encontró la misericordia de Dios: “Y tú perdonaste la maldad de mi pecado.”
El Salmo 32 nos recuerda que la verdadera dicha no está en aparentar que no hemos fallado, sino en ser perdonados por Dios. El pecado escondido roba la paz, pero el pecado confesado encuentra gracia.
En Cristo, esta misericordia es segura. Jesús cargó nuestras transgresiones en la cruz. Él fue expuesto en vergüenza para cubrir nuestro pecado. Él fue tratado como culpable para que Dios no nos culpe de iniquidad. Por Su sangre, el pecador arrepentido recibe perdón verdadero.
Hoy no sigas callando delante de Dios. Ven con un espíritu sin engaño. Confiesa tu pecado. Corre al refugio de Cristo. La misericordia rodea a los que confían en Jehová.
Pregunta de reflexión:
¿Hay algún pecado, actitud o área de mi vida que estoy tratando de esconder en lugar de confesarlo delante de Dios?
Cita pastoral:
“El pecado escondido seca el alma, pero el pecado confesado corre hacia la cruz y encuentra allí la dicha de ser perdonado por Cristo.” — Pastor Julio Jimenez
Oración:
Señor, gracias porque hay dicha para el pecador perdonado. Perdóname por las veces que he callado, escondido o justificado mi pecado. Dame un espíritu sin engaño delante de ti. Gracias por Cristo, quien cargó mis transgresiones y cubrió mi pecado con Su sangre. Enséñame a correr a ti como mi refugio, a caminar en tu verdad y a vivir rodeado de tu misericordia. Devuélveme el gozo de tu perdón y llena mi boca de alabanza. En el nombre de Jesús. Amén.