04/17/2026
No poder comulgar duele, pero no significa estar lejos de Dios. ✝️
Muchos creen que si no pueden recibir la Eucaristía, ya no hay nada que hacer, y eso no es verdad.
Porque Dios no se limita a un solo camino, aunque la Eucaristía sea el más grande.
Si hoy no puedes comulgar, no te alejes, acércate de otra forma.
Haz una comunión espiritual.
Dile a Jesús, con el corazón abierto:
“Ven a mí, aunque no pueda recibirte sacramentalmente.”
Y Él viene, no de la misma manera, pero realmente.
Permanece en la Misa.
Adora.
Escucha Su Palabra.
Porque el amor no se rompe por una herida, se fortalece cuando decides quedarte.
Y aquí está lo más importante:
Este tiempo no es castigo, puede ser preparación.
Preparación para volver con más conciencia,
con más hambre de Dios, con un corazón más limpio.
No te acostumbres a estar lejos del altar, pero tampoco te alejes de Dios por eso.
Porque incluso cuando no puedes comulgar, Dios sigue buscándote, hablándote, amándote.
Y si permaneces fiel llegará el día en que vuelvas a recibirlo, no por rutina, sino con el alma encendida. ✨️🙌🏻