04/04/2026
Hoy no fue un día cualquiera…
Hoy el cielo guardó silencio…
y el Hijo de Dios cargó con lo que no era suyo.
Fue traicionado… golpeado… humillado…
pero no abrió su boca, porque sabía que en esa cruz
se estaba escribiendo tu libertad.
No fueron los clavos los que lo sostuvieron…
fue su amor por ti.
Cada herida…
cada gota de sangre…
cada latigazo…
tenía tu nombre.
📖 “Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.” — Isaías 53:5
Hoy no solo recordamos la cruz…
la honramos.
Porque lo que parecía derrota…
era el comienzo de tu salvación.