06/09/2026
Zacarías 3:8-10 Escucha pues, ahora, Josué sumo sacerdote, tú y tus amigos que se sientan delante de ti, porque son varones simbólicos. He aquí, yo traigo a mi siervo el Renuevo. Porque he aquí aquella piedra que puse delante de Josué; sobre esta única piedra hay siete ojos; he aquí yo grabaré su escultura, dice Jehová de los ejércitos, y quitaré el pecado de la tierra en un día. En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, cada uno de vosotros convidará a su compañero, debajo de su vid y debajo de su higuera.
Anteceden a estos pasajes la restauración del sumo sacerdote Josué a quien Dios, reprendiendo a satanás que estaba presto a acusarle, lo limpia de sus vestiduras sucias y le quita su pecado (Zacarías 3:1-5)
La piedra de siete ojos: Por medio del profeta Zacarías Dios revela la restauración de Israel después del exilio (representada aquí en la restauración del sumo sacerdote Josué; 3:1-5) y la conecta con una restauración futura de salvación mediante el perdón de pecados y una paz duradera. El sumo sacerdote era el representante principal del pueblo ante Dios y en manera general todos los sacerdotes que ministraban en el templo eran símbolos del verdadero sacerdote que vendría a ofrecer un solo sacrificio de una vez y para siempre (Hebreos 10:10-12). El renuevo representa al Mesías. El término renuevo en el judaísmo es un título mesiánico (Jeremías 23:5-6; 33:15; Isaías 11:1). La piedra de siete ojos simboliza la omnipresencia de Dios (2 Cónicas 16:9), omnisciencia y perfecta sabiduría de Dios (siete es el número de perfección). Lo interesante es que Apocalipsis 5 describe al Señor Jesucristo con “siete ojos” que representan los siete Espíritus de Dios (Apocalipsis 5:6). Estos siete Espíritus están descritos en Isaías 11:2 que también alude al renuevo que saldrá de Isaí el padre del rey David. También vemos que la escritura se refiere al Mesías como una “piedra” (Isaías 28:16; Hechos 4:11-12; Efesios 2:20; 1 Pedro 2:4-8; Mateo 16:18). La conclusión es clara en cuanto a la alusión al futuro Mesías.
Zacarías nos dice que este Mesías va a quitar el pecado de la tierra EN UN SOLO DÍA y que después de eso vendría un tiempo de reconciliación, paz y bendición. En la Escritura La vid y la higuera se utilizan como símbolos de paz, prosperidad y seguridad, por tanto, este periodo vendría después del perdón de pecados (3:10). Entonces, Josué representa al pueblo restaurado, el Renuevo y la Piedra al Señor Jesús que quita el pecado del mundo y la vid y la higuera las bendiciones producto de las riquezas de su gracia para todo el que cree.
Esto obviamente se cumplió en la persona de Jesucristo. Pero tenemos que entender que la paz, prosperidad y bendiciones no aluden a la ausencia de aflicciones y problemas sino a una paz que sobrepasa todo entendimiento (Filipenses 4:6-7) en medio de las pruebas, a una prosperidad espiritual en la que mientras el hombre exterior se va desgastando el interior se va renovando mas a la imagen de Cristo (2 Corintios 4:16; Romanos 8:29). Lo obra redentora de nuestro Señor nos ofrece grandes riquezas que tenemos que aprender a apreciar en gran manera. No solo nos provee la redención y perdón de pecados sino la adopción como hijos, una coherencia con Cristo (Romanos 8:16-17) y una incorruptible herencia por toda la eternidad (1 Corintios 15:52-53; 1 Pedro 1:4).
Es nuestra oración que todo aquel que haya puesto su esperanza en Cristo pueda apreciar y agradecer todas las riquezas de su Gracia. Porqué El vino para darnos vida y vida en abundancia y prometió estar con nosotros todos los días aun en nuestras aflicciones. Seamos como Eliseo que miró con ojos espirituales la protección de Dios (2 Reyes 6) sabiendo que mas grande es el que está en nosotros que el que viene contra nosotros y que ninguna arma forjada en nuestra contra prosperará (Isaías 54:17) aun cuando andemos en ¡valle de sobra de muerte! (Salmo 23) Porque para mí ¡vivir es Cristo y morir es ganancia! (Filipenses 1:21).
Que tengan una semana bendecida en el Señor.🙏