05/11/2013
A veces perdemos el rumbo que deberíamos llevar, a veces nos afanamos en otras cosas que no son el fin principal de la vida.
En ocasiones dejamos que el trabajo, el dinero y otras ocupaciones ocupen el lugar más importante en nuestra vida. Nos preocupamos por tener dinero, por vestir bien, por tener lo último en tecnología, por tener una bonita casa y muchas otras cosas materiales, pero nos olvidamos de nuestra relación con Dios que debería ser lo más importante en nuestra vida.
¿Qué es lo más importante para ti en este momento?, ¿Tu trabajo?, ¿Obtener bienes?, ¿Relajarte?, ¿Divertirte?, ¿Qué es lo más importante?, ¿Será que lo más importante para ti en este momento es tu relación personal con Dios?
Y es que nos preocupamos por todo menos por estar bien con Dios, buscamos añadiduras antes que el reino de los cielos. Queremos recibir, pero no ponemos nada de parte nuestra y lo peor: terminamos enojándonos con Dios por no responder a nuestros caprichos. lee Lucas 12:16-21 Hoy te invito a hacer de Jesús lo más importante en tu vida, pero no solo de palabras, sino con acciones. Hoy quiero motivarte a tratar de ser rico en tu relación con Dios. Dedícale tiempo a Dios, ora cada día, lee su Palabra, congrégate, obedece a Dios, ama a tu prójimo, ten misericordia de los demás como Dios la ha tenido contigo, no tengas mayor concepto de ti mismo que el que debes tener, pero sobre todo ama a Dios cada día y que tu vida sea un homenaje al Señor, que todo lo que hagas, hables, veas, oigas o pienses glorifique el Nombre de Dios y que tu mente tenga como lo más importante de tu vida tu relación personal con Él.
Cuando nos decidimos a ser ricos en el Señor a través de lo espiritual, Dios se encargará de bendecirnos en lo material, el mismo dice en su palabra, buscad primeramente el reino de DIOS y su justicia y las demas cosas vendran por anadiduras.
¡Seamos ricos espiritualmente y hagamos de Dios lo más importante en nuestra vida!