11/10/2025
Memoria de san León Magno
Sab 1,1-7 / Sal 138. Guíame, Señor, por el camino eterno. / Lc 17,1-6
Evangelio
Jesús dijo a sus discípulos: “Siempre habrá incitaciones al pecado, pero ¡ay de aquel que haga pecar a los demás! Mejor le sería que lo arrojasen al mar con una piedra de molino atada al cuello, que hacer caer en pecado a uno de estos pequeños. ¡Tened cuidado! Si tu hermano te ofende, repréndele; pero si cambia de actitud, perdónale. Aunque te ofenda siete veces en un día, si siete veces viene a decirte: ‘No volveré a hacerlo’, debes perdonarle”. Los apóstoles pidieron al Señor: “Danos más fe”. El Señor les contestó: “Si tuvierais fe, aunque fuera tan pequeña como una semilla de mostaza, podríais decirle a esta morera: ‘Desarráigate de aquí y plántate en el mar’, y el árbol os obedecería”.
Hoy Jesús nos llama a la responsabilidad en nuestras acciones, especialmente para no ser causa de pecado para otros. Nos desafía a vivir con un espíritu de perdón, recordándonos que incluso la fe del tamaño de una insignificante semilla de mostaza puede hacer maravillas. La fe y el perdón son pilares en nuestra relación con Dios y los demás. Señor, aumenta mi fe y ayúdame a ser responsable en mis acciones. Que no sea yo causa de pecado para otros. Enséñame a perdonar de corazón y a vivir en la plenitud de tu amor y gracia, confiando en el poder transformador de una fe sincera. Amén.