Iglesia Gentil de Cristo -San Diego

Iglesia Gentil de Cristo -San Diego Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo
EFESIOS 2:20

1. El perdón es un mandamiento bíblicoLa Biblia enseña claramente que el creyente debe perdonar.Lucas 17:3“Mirad por vos...
06/15/2026

1. El perdón es un mandamiento bíblico

La Biblia enseña claramente que el creyente debe perdonar.

Lucas 17:3

“Mirad por vosotros: Si pecare contra ti tu hermano, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale.”

Mateo 6:12

“Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos á nuestros deudores.”

Perdonar implica:

• No guardar rencor.
• No buscar venganza.
• No desear mal.
• Estar dispuesto a la reconciliación.

El perdón no es una sugerencia; es un mandato para todo cristiano.

2. El que ofende debe reconocer su falta

El orden bíblico normalmente es:

1. Alguien ofende.
2. Reconoce su error.
3. Se arrepiente.
4. Pide perdón.
5. Se produce la reconciliación.

Jesús dijo:

Lucas 17:3

“Si se arrepintiere, perdónale.”

La Biblia enseña que quien cometió la falta debe reconocerla y buscar restaurar la relación.

Sin embargo, el ofendido no está obligado a pedir perdón por una ofensa que no cometió.

3. El ofendido debe procurar la paz

Aunque el culpable debe reconocer su pecado, el ofendido no debe alimentar resentimientos ni conflictos innecesarios.

Mateo 18:15

“Por tanto, si tu hermano pecare contra ti, ve, y redargúyele entre ti y él solo; si te oyere, has ganado á tu hermano.”

Jesús enseña que el ofendido puede dar el primer paso para buscar la reconciliación.

Esto implica:

• Hablar directamente.
• Evitar rumores y murmuraciones.
• Buscar arreglo antes que división.
• Procurar restaurar la relación.

4. El perdón debe existir en el corazón

Aun cuando la otra persona no haya pedido perdón, el cristiano debe mantener un corazón limpio delante de Dios.

Marcos 11:25

“Y cuando estuviereis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno; para que vuestro Padre que está en los cielos os perdone también á vosotros vuestras ofensas.”

Esto significa:

• No guardar odio.
• No alimentar amargura.
• No desear daño a nadie.
• No vivir esclavizado por el resentimiento.

El perdón libera al creyente del peso de la amargura.

5. Perdón y confianza no son lo mismo

Este es uno de los principios más importantes.

La Biblia manda perdonar, pero no manda confiar automáticamente.

El perdón puede ser inmediato.

La confianza normalmente se reconstruye con el tiempo.

Juan 2:24

“Mas el mismo Jesús no se confiaba á sí mismo de ellos, porque él conocía á todos.”

Además, la Escritura enseña:

Proverbios 25:19

“Como diente quebrado y pie descoyuntado, es la confianza en el prevaricador en tiempo de angustia.”

Por lo tanto, es posible:

• Perdonar.
• Amar.
• Tratar con respeto.
• Desear el bien.

Sin necesariamente volver a confiar de inmediato.

6. No siempre estás obligado a mantener la misma cercanía

La Biblia manda vivir en paz.

Romanos 12:18

“Si se puede hacer, cuanto está en vosotros, tened paz con todos los hombres.”

Pero no enseña que debamos mantener siempre la misma intimidad con todas las personas.

La paz es una obligación.

La amistad íntima es una decisión basada en confianza y fidelidad.

Por ello, una relación puede cambiar sin que exista odio o falta de perdón.

7. La Biblia permite poner límites

La prudencia también es una virtud cristiana.

Proverbios 22:3

“El avisado ve el mal, y escóndese: Mas los simples pasan, y reciben el daño.”

Es correcto:

• Ser prudente.
• Protegerse de situaciones dañinas.
• Evitar conductas destructivas.
• Establecer límites saludables.

Esto no es falta de amor.

Es sabiduría bíblica.

8. Casos donde la Biblia aconseja tomar distancia

Personas divisivas

Tito 3:10

“Al hombre hereje, después de una y otra amonestación, deséchalo.”

Personas que viven desordenadamente

2 Tesalonicenses 3:6

“Apartaos de todo hermano que anduviere fuera de orden.”

Personas iracundas

Proverbios 22:24-25

“No te entremetas con el iracundo, ni te acompañes con el hombre de enojos; porque no aprendas sus maneras, y tomes lazo para tu alma.”

Personas que traicionan la confianza

Proverbios 11:13

“El que anda en chismes descubre el secreto: Mas el de espíritu fiel encubre la cosa.”

La Biblia no condena la prudencia; la recomienda.
9. Un ejemplo bíblico de separación sin enemistad

Pablo y Bernabé tuvieron un desacuerdo importante.

Hechos 15:39

“Y hubo tal contención entre ellos, que se apartaron el uno del otro.”

Aunque hubo desacuerdo, la Biblia nunca presenta odio entre ellos.

Esto demuestra que:

• No toda separación es pecado.
• No toda distancia significa amargura.
• Algunas relaciones cambian por diferencias legítimas.

10. Cuándo puede restaurarse la confianza

La confianza puede recuperarse cuando existen evidencias reales de cambio.

Generalmente requiere:

1. Arrepentimiento verdadero.
2. Reconocimiento sincero de la falta.
3. Cambio visible de conducta.
4. Tiempo suficiente para demostrar fidelidad.
5. Frutos dignos de arrepentimiento.

Mateo 3:8

“Haced pues frutos dignos de arrepentimiento.”

La confianza bíblica descansa sobre el carácter probado.

11. El modelo supremo es Dios mismo

Dios es misericordioso y perdonador, pero también espera una vida transformada.

El verdadero arrepentimiento produce frutos visibles.

La restauración de una relación no depende solamente de palabras, sino también de hechos.

Por eso, el perdón puede otorgarse inmediatamente, mientras que la restauración de la confianza suele ser progresiva.

12. En resumen bíblico

Debemos:
Perdonar. No guardar rencor. Buscar la paz. Procurar la reconciliación. Tratar a los demás con respeto. Mantener un corazón limpio delante de Dios.

No estamos obligados a:
Confiar inmediatamente. Mantener la misma cercanía de antes. Compartir nuevamente asuntos personales sin prudencia. Ignorar conductas dañinas o repetitivas.

En Conclusión
La enseñanza bíblica es clara:

• Perdona completamente.
• No guardes resentimiento.
• Busca la paz cuando sea posible.
• Ama aun a quienes te han herido.
• Sé prudente con la confianza.
• Mantén límites cuando sea necesario.
• Permite que el tiempo y los frutos demuestren el verdadero cambio.

Perdonar significa cancelar la deuda moral del ofensor delante de Dios; confiar nuevamente es una decisión que debe basarse en un arrepentimiento genuino, un cambio comprobable y una conducta fiel a través del tiempo.

Puedes perdonar completamente y aun así mantener distancia sabiamente

¿DIEZMOS Y OFRENDAS EN LA GRACIA? (Resumen de la enseñanza completa) ( El tema es extenso y lo podemos enviar si lo requ...
06/14/2026

¿DIEZMOS Y OFRENDAS EN LA GRACIA? (Resumen de la enseñanza completa) ( El tema es extenso y lo podemos enviar si lo requiere)

Este tema suele generar mucha discusión, pero debemos acercarnos a él con una actitud humilde y dejando que la Palabra de Dios hable por sí misma.

Al estudiar las Escrituras encontramos que el diezmo establecido en la Ley de Moisés consistía principalmente en productos del campo, del ganado, del vino y del aceite (Levítico 27:30-32; Deuteronomio 14:22-23). Además, tenía propósitos específicos dentro del sistema levítico, incluyendo el sustento de los levitas, las viudas, los huérfanos y los extranjeros.

También observamos que cuando el camino era largo, el israelita podía vender el diezmo, llevar el dinero y después volver a comprar alimentos en el lugar señalado por Dios (Deuteronomio 14:24-26). Esto muestra que el dinero era un medio temporal de transporte, NO la naturaleza original del diezmo.

Por otra parte, Malaquías 3:10 fue escrito a ISRAEL bajo el Antiguo Pacto. El texto habla del alfolí y de que hubiera alimento en la casa de Dios. Por ello, debemos tener cuidado de no sacar el pasaje de su contexto para aplicarlo automáticamente a la iglesia sin antes examinar toda la enseñanza bíblica. Recordemos que donde la Biblia habla, hablemos, y donde la Biblia calla NO debemos inventar.

Cristo declaró:

“No penséis que he venido para abrogar la ley ó los profetas: no he venido para abrogar, sino á cumplir.” (Mateo 5:17, RVA)

Y el apóstol Pablo escribió:

“Así también vosotros, hermanos míos, habéis mu**to á la ley por el cuerpo de Cristo; para que seáis de OTRO, á saber, del que resucitó de los mu**tos, á fin de que fructifiquemos á Dios.” (Romanos 7:4, RVA)

El Nuevo Testamento no presenta el diezmo como un mandamiento para la iglesia, pero sí enseña claramente la responsabilidad de sostener la obra de Dios mediante ofrendas voluntarias, generosas y responsables.

“Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ó por necesidad; porque Dios ama el dador alegre.” (2 Corintios 9:7, RVA)

Por lo tanto, debemos evitar dos extremos:

NO Imponer el diezmo como requisito de salvación o medida de espiritualidad, la palabra de Dios no lo hace, tampoco lo hacemos nosotros.

NO Usar la gracia como excusa para no contribuir al sostenimiento de la obra de Dios. Tenemos que ser liberales en esto y conscientes.

La enseñanza del Nuevo Testamento no es la avaricia ni la obligación, sino la generosidad nacida de un corazón agradecido con Dios .

El creyente no debe dar por presión, miedo o condenación. Debe dar por amor, gratitud y responsabilidad delante de Dios.

Dios no busca una cantidad; busca un corazón fiel, agradecido y dispuesto a colaborar con Su obra.

06/14/2026

LA MODESTIA EN EL CRISTIANO
Pastor Hno. Daniel Valdez

1 Timoteo 2:9-10
Asimismo también las mujeres, ataviándose en hábito honesto, con vergüenza y modestia; no con cabellos encrespados, u oro, ó perlas, ó vestidos costosos. Sino de buenas obras, como conviene á mujeres que profesan piedad.

MODESTIA: Una actitud de humildad, decoro, prudencia y sencillez que se refleja en la manera de vestir, hablar y comportarse. No se trata solamente de la ropa, sino de un corazón que busca honrar a Dios en lugar de llamar la atención hacia sí mismo.

Deuteronomio 22:5
No vestirá la mujer hábito de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación es á Jehová tu Dios cualquiera que esto hace.

Romanos 12:2
Y no os conforméis á este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

1 Pedro 5:8-9
Sed templados, y velad; porque vuestro adversario el diablo, cual león rugiente, anda alrededor buscando á quien devore: Al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que las mismas aflicciones han de ser cumplidas en la compañía de vuestros hermanos que están en el mundo.

UN HÁBITO HONESTO, ACOMPAÑADO DE VERGÜENZA Y MODESTIA, ES AGRADABLE DELANTE DE DIOS, PORQUE REFLEJA UN CORAZÓN QUE BUSCA HONRARLE MÁS QUE LLAMAR LA ATENCIÓN SOBRE SÍ MISMO. LA MODESTIA BÍBLICA NO SE TRATA SOLAMENTE DE LA MANERA DE VESTIR, SINO DE UNA ACTITUD DE HUMILDAD, DECORO Y RESPETO QUE GLORIFICA A DIOS EN TODO MOMENTO.

1 Pedro 3:3-4
El adorno de las cuales no sea exterior con encrespamiento del cabello, y atavío de oro, ni en compostura de ropas; Sino el hombre del corazón que está encubierto, en incorruptible ornato de espíritu agradable y pacífico, lo cual es de grande estima delante de Dios.

1 Corintios 11:14-15
La misma naturaleza ¿no os enseña que al hombre sea deshonesto criar cabello? Por el contrario, á la mujer criar el cabello le es honroso; porque en lugar de velo le es dado el cabello.

1 Juan 2:16-17
Porque todo lo que hay en el mundo, la concupiscencia de la carne, y la concupiscencia de los ojos, y la soberbia de la vida, no es del Padre, mas es del mundo. Y el mundo se pasa, y su concupiscencia; mas el que hace la voluntad de Dios, permanece para siempre.

Mateo 12:34
Generación de víboras, ¿cómo podéis hablar bien, siendo malos? porque de la abundancia del corazón habla la boca.

06/14/2026

DIOS QUIERE TRAER SALVACIÓN A NUESTRO HOGAR Pastor Hno. Daniel Valdez

Lucas 19:1-9
Y HABIENDO entrado Jesús, iba pasando por Jericó; Y he aquí un varón llamado Zaqueo, el cual era el principal de los publicanos, y era rico; Y procuraba ver á Jesús quién fuese; mas no podía á causa de la multitud, porque era pequeño de estatura. Y corriendo delante, subióse á un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí. Y como vino á aquel lugar Jesús, mirando, le vió, y díjole: Zaqueo, date priesa, desciende, porque hoy es necesario que pose en tu casa. Entonces él descendió apriesa, y le recibió gozoso. Y viendo esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado á posar con un hombre pecador. Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy á los pobres; y si en algo he defraudado á alguno, lo vuelvo con el cuatro tanto. Y Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación á esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham.

LUCAS 19 NOS PRESENTA UNO DE LOS EJEMPLOS MÁS EVIDENTES DE UNA CONVERSIÓN GENUINA. LA SALVACIÓN QUE LLEGÓ A LA CASA DE ZAQUEO NO FUE SIMPLEMENTE UNA EMOCIÓN PASAJERA NI UNA EXPERIENCIA SUPERFICIAL; PRODUJO CAMBIOS VISIBLES EN SU VIDA.

QUIEN REALMENTE QUIERE ACERCARSE A JESÚS LO HARÁ SIN IMPORTAR LAS CIRCUNSTANCIAS. EL ANHELO DE CONOCER A CRISTO SIEMPRE SERÁ MÁS GRANDE QUE CUALQUIER IMPEDIMENTO.

V. 2 Y he aquí un varón llamado Zaqueo, el cual era EL PRINCIPAL de los publicanos, y era rico;

No era simplemente otro principal de los publicanos, era EL principal de los publicanos.

V. 3-4 Y procuraba ver á Jesús quién fuese; mas no podía á causa de la multitud, porque era pequeño de estatura. Y corriendo delante, subióse á un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí.

NINGÚN OBSTÁCULO, OPOSICIÓN O DIFICULTAD SERÁ SUFICIENTE PARA DETENERLO. ASÍ COMO ZAQUEO VENCIO LAS BARRERAS QUE TENÍA DELANTE PARA VER A JESÚS, TODO AQUEL QUE TIENE UN DESEO SINCERO DE ENCONTRARSE CON EL SEÑOR BUSCARÁ LA MANERA DE ACERCARSE A ÉL.

V. 5-6 Y como vino á aquel lugar Jesús, mirando, le vió, y díjole: Zaqueo, date priesa, desciende, porque hoy es necesario que pose en tu casa. Entonces él descendió apriesa, y le recibió gozoso.

JESÚS YA HABÍA VISTO A ZAQUEO Y LO LLAMÓ POR SU NOMBRE. ANTES DE QUE TÚ LLEGARAS AL SEÑOR, ÉL YA TE CONOCÍA. ANTES DE QUE LO BUSCARAS, ÉL YA HABÍA PUESTO SUS OJOS EN TI.

V. 7 Y viendo esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado á posar con un hombre pecador.

LA GRACIA DE DIOS VA MÁS ALLÁ DE LO QUE EL HOMBRE PUEDE COMPRENDER. MIENTRAS LA MULTITUD VEÍA A UN PECADOR, JESÚS VEÍA A UN HOMBRE QUE NECESITABA SALVACIÓN.

V. 8 Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy á los pobres; y si en algo he defraudado á alguno, lo vuelvo con el cuatro tanto.

LA VERDADERA CONVERSIÓN PRODUCE CAMBIOS VISIBLES. ZAQUEO NO SOLO RECIBIÓ A JESÚS CON GOZO, SINO QUE SU ENCUENTRO CON EL SEÑOR TRANSFORMÓ SU CORAZÓN Y SUS ACCIONES.

V. 9 Y Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación á esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham.

DIOS NO SOLO QUIERE VISITAR NUESTRA VIDA, QUIERE TRAER SALVACIÓN A NUESTRO HOGAR. CUANDO UNA PERSONA SE ENTREGA GENUINAMENTE AL SEÑOR, SU TESTIMONIO IMPACTA A SU FAMILIA Y A QUIENES LA RODEAN.

LA ENVIDIA: UN PELIGRO SILENCIOSO DEL CORAZÓNLa Biblia habla con gran seriedad acerca de la envidia. Mientras que el odi...
06/13/2026

LA ENVIDIA: UN PELIGRO SILENCIOSO DEL CORAZÓN

La Biblia habla con gran seriedad acerca de la envidia. Mientras que el odio suele manifestarse de manera abierta, la envidia muchas veces se esconde en el corazón y trabaja en silencio, causando división, amargura y destrucción.

Proverbios 14:30
“El corazón apacible es vida de las carnes: Mas la envidia, pudrimiento de huesos.”

La envidia no solamente daña a quien es objeto de ella, sino también a quien la alberga. Es como una enfermedad espiritual que consume la paz, la gratitud y el gozo del alma.

Santiago 3:16
“Porque donde hay envidia y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa.”

La Palabra de Dios nos enseña que la envidia abre la puerta a conflictos, divisiones, chismes, contiendas y toda clase de malas obras. Donde la envidia gobierna, la paz desaparece.

Proverbios 27:4
“Cruel es la ira, é impetuoso el furor; Mas ¿quién parará delante de la envidia?”

La ira puede ser devastadora, pero la Escritura señala que la envidia puede llegar a ser aún más peligrosa. La ira suele ser momentánea; la envidia puede permanecer por años alimentándose del resentimiento y la comparación.

Santiago 3:14
“Pero si tenéis envidia amarga y contención en vuestros corazones, no os gloriés, ni seáis mentirosos contra la verdad.”

La envidia amarga puede llevar a una persona a justificar actitudes incorrectas, a distorsionar la verdad y a perder la objetividad. Por eso Dios nos llama a examinar nuestro corazón constantemente.

Romanos 13:13-14
“Andemos como de día, honestamente: no en glotonerías y borracheras, no en lechos y disoluciones, no en pedencias y envidia: Mas vestíos del Señor Jesucristo, y no hagáis caso de la carne en sus deseos.”

La solución bíblica para la envidia no es la comparación, sino vestirnos del Señor Jesucristo. Cuando Cristo gobierna nuestro corazón aprendemos a alegrarnos por las bendiciones de los demás, a servir con humildad y a vivir agradecidos por lo que Dios nos ha dado.

La envidia pregunta: “¿Por qué él y no yo?”
El amor pregunta: “¿Cómo puedo alegrarme con mi hermano?”

La envidia divide familias, amistades e iglesias.
El amor une, fortalece y edifica.

Pidamos al Señor que nos conceda un corazón limpio, humilde y agradecido, capaz de gozarse con las bendiciones ajenas y de vivir en paz con todos.

Un corazón lleno de Cristo no compite, no se compara y no envidia; simplemente sirve, ama y glorifica a Dios.

LA MÚSICA COMO MINISTERIO: TESTIMONIO, SUJECIÓN Y UNIDADLa música en la iglesia no es simplemente una participación dent...
06/12/2026

LA MÚSICA COMO MINISTERIO: TESTIMONIO, SUJECIÓN Y UNIDAD

La música en la iglesia no es simplemente una participación dentro del culto; es un ministerio que ayuda a dirigir a la congregación en la adoración a Dios. Por ello, quienes sirven en esta área deben comprender que el ministerio musical va mucho más allá del talento, de la voz o de la habilidad para ejecutar un instrumento. Es un llamado que requiere madurez espiritual, buen testimonio, humildad y un corazón sujeto a Dios.

El músico cristiano debe procurar mantener una vida limpia tanto interna como externamente. La limpieza interior se refleja en una vida de oración, comunión con Dios, humildad y obediencia a Su Palabra. La limpieza exterior se manifiesta en una conducta ejemplar, una vestimenta decorosa y una actitud que inspire respeto y reverencia hacia la casa de Dios.

Asimismo, todo músico debe estar sujeto a las disciplinas, normas y autoridades establecidas en la iglesia. La sujeción no es una carga, sino una evidencia de madurez espiritual. Dios es un Dios de orden, y donde existe orden hay armonía y crecimiento para la obra del Señor.

Es importante entender que no todas las normas necesarias para el funcionamiento de una iglesia o de un ministerio aparecen detalladas específicamente en la Biblia. Existen principios bíblicos que sustentan el orden, pero también existen reglas ministeriales y administrativas establecidas por la iglesia y por el pastor para facilitar el buen funcionamiento de la congregación.

Por esa razón, el músico debe evitar caer en una actitud legalista o contenciosa, cuestionando constantemente toda norma que no aparezca escrita de manera explícita en las Escrituras. La madurez espiritual también se demuestra mediante la disposición de cooperar y trabajar en unidad.

Si una persona siente que no puede estar de acuerdo con las normas básicas del ministerio musical o con las directrices establecidas por la iglesia, quizá deba reconsiderar si está lista para servir en esa área. Ministrar no consiste solamente en tocar o cantar; también implica representar los valores, el orden y la visión de la congregación.

Aunque alguien piense que su desacuerdo pasa desapercibido, muchas veces la congregación puede percibirlo. Las expresiones faciales, la actitud, la disposición para participar y aun el lenguaje corporal comunican mensajes. Una persona puede estar tocando un instrumento correctamente y, al mismo tiempo, transmitir inconformidad, resistencia o falta de entusiasmo.

El lenguaje corporal también habla. La adoración no solamente se expresa con las notas musicales; también se refleja en la actitud del corazón. Cuando existe alegría en servir, respeto por la autoridad y amor por la obra de Dios, eso se percibe. De la misma manera, cuando existe resistencia, inconformidad o rebeldía, tarde o temprano también se manifiesta.

La Escritura dice:

Hebreos 13:17
“Obedeced á vuestros pastores, y sujetaos á ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como aquellos que han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no gimiendo; porque esto no os es útil.”

1 Corintios 14:40
“Empero hágase todo decentemente y con orden.”

Colosenses 3:23
“Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no á los hombres.”

Cada ministerio transmite aquello que lleva dentro de su corazón. Por eso, más importante que la habilidad musical es la actitud espiritual con la que se sirve. Dios no solamente escucha la música; también ve el corazón de quien ministra.

El talento puede abrir una puerta, pero son la humildad, la obediencia, la unidad, el buen testimonio y una actitud correcta los que sostienen un ministerio que verdaderamente glorifica a Dios y edifica a Su iglesia.

LAS GUERRAS SE GANAN CON SABIDURÍA; Y TENIENDO MUCHO CUIDADO CON LA PASIVIDADLa Biblia nos llama a buscar la paz, a ser ...
06/11/2026

LAS GUERRAS SE GANAN CON SABIDURÍA; Y TENIENDO MUCHO CUIDADO CON LA PASIVIDAD

La Biblia nos llama a buscar la paz, a ser pacificadores y a evitar las contiendas innecesarias. Sin embargo, buscar la paz no significa ser pasivos ante el error, la mentira o la injusticia. Existe una gran diferencia entre vivir en paz y renunciar a defender la verdad.

Lamentablemente, algunas personas confunden la mansedumbre con debilidad, el perdón con permisividad y la paz con pasividad. Pero las Escrituras muestran algo muy diferente. Dios nunca llamó a su pueblo a ser agresivo, pero tampoco lo llamó a ser indiferente cuando la verdad está siendo atacada.

Las guerras espirituales no se ganan con violencia, insultos o venganza. Se ganan con fe, sabiduría, verdad y firmeza de carácter.

Efesios 6:16
“Sobre todo, tomando el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.”

La fe es un escudo que se levanta. Un escudo no es un adorno; es una herramienta de defensa. El creyente no busca conflictos, pero tampoco abandona su posición cuando es necesario permanecer firme.

Colosenses 4:6
“Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal; para que sepáis cómo os conviene responder á cada uno.”

Observe que la Escritura no dice que nunca respondamos. Dice que aprendamos a responder correctamente. La gracia no elimina la verdad; la acompaña. La mansedumbre no elimina la firmeza; la gobierna.

1 Pedro 3:15
“Sino santificad al Señor Dios en vuestros corazones, y estad siempre aparejados para responder con mansedumbre y reverencia á cada uno que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros.”

Dios espera que estemos preparados para responder. No con arrogancia, no con enojo, no con espíritu de contienda, sino con convicción, respeto y seguridad.

Si observamos el ejemplo perfecto de nuestro Señor Jesucristo, encontraremos que Él nunca fue pasivo. Tampoco fue agresor. Nunca atacó por orgullo, resentimiento o interés personal, pero jamás permitió que la mentira sustituyera a la verdad.

Cuando fue tentado por Satanás, respondió con la Palabra de Dios.

Cuando fue cuestionado, respondió con sabiduría.

Cuando encontró hipocresía religiosa, la señaló.

Cuando fue acusado injustamente, no respondió con odio.

Cuando compareció ante gobernantes y tribunales, jamás negó la verdad para evitar problemas.

Las armas de Cristo no fueron la violencia, la manipulación ni la intimidación. Sus armas fueron la verdad, la justicia, la sabiduría, la fe y la obediencia a Dios.

Por eso, el creyente debe tener cuidado con la pasividad. Muchas veces la pasividad no nace de la paz, sino del temor. Temor al rechazo, temor a la crítica, temor a las consecuencias o temor al conflicto.

La paz verdadera no se construye sacrificando la verdad. La paz verdadera se construye cuando la verdad es sostenida con amor y sabiduría.

¿Cómo evitar la pasividad?

1. Conozca la verdad.

Nadie puede defender aquello que desconoce. Mientras más conozcamos la Palabra de Dios, más preparados estaremos para discernir y responder correctamente.

2. Aprenda a responder.

Hay momentos para callar y momentos para hablar.

Eclesiastés 3:7
“Tiempo de callar, y tiempo de hablar.”

La sabiduría consiste en reconocer la diferencia.

3. No permita que el temor gobierne sus decisiones.

Proverbios 29:25
“El temor del hombre pondrá lazo; mas el que confía en Jehová será levantado.”

Muchas veces la pasividad es simplemente miedo disfrazado de prudencia.

4. Establezca límites sanos.

Perdonar no significa permitir abusos.

Amar no significa aprobar el mal.

Tener paz no significa renunciar a los principios.

5. Permanezca firme sin convertirse en agresor.

La firmeza no necesita gritar.

La verdad no necesita insultar.

La razón no necesita humillar.

La sabiduría habla con serenidad y convicción.

6. Recuerde que la fe también debe ser defendida.

Judas 3
“Que contendáis eficazmente por la fe que ha sido una vez dada á los santos.”

Defender la fe no es atacar personas; es permanecer firmes en aquello que Dios ha revelado.

Al final, debemos recordar que el cristiano no está llamado a vivir buscando guerras, pero tampoco a huir de toda confrontación. Hay batallas que no escogemos, pero que debemos enfrentar con dignidad, verdad y confianza en Dios.

La agresividad habla por enojo.

La pasividad calla por miedo.

La sabiduría responde con verdad.

Jesucristo nos mostró que es posible ser manso sin ser débil, firme sin ser agresivo, pacificador sin ser pasivo, y defensor de la verdad sin perder el amor.

La paz no consiste en nunca responder; consiste en responder de la manera correcta, en el momento correcto y por las razones correctas.

Las guerras espirituales se ganan con sabiduría. Por eso, cuidémonos de la agresividad, pero también de la pasividad. Permanezcamos firmes en la verdad, llenos de gracia, fe y amor, siguiendo siempre el ejemplo perfecto de nuestro Señor Jesucristo

La importancia de estar presentes con nuestros Adolescentes sin invadirLa adolescencia es una etapa hermosa, pero tambié...
06/10/2026

La importancia de estar presentes con nuestros Adolescentes sin invadir

La adolescencia es una etapa hermosa, pero también desafiante tanto para los hijos como para los padres. Es una etapa en la que los jóvenes comienzan a desarrollar su identidad, sus propios pensamientos y una mayor necesidad de independencia. Sin embargo, aunque a veces parezca lo contrario, siguen necesitando profundamente el amor, la guía y la presencia de sus padres.

En ocasiones, los padres cometemos un error sin darnos cuenta. Cada vez que vemos a nuestros hijos, los recibimos con preguntas: ¿Cómo te fue? ¿Qué hiciste? ¿Con quién estabas? ¿Ya terminaste tus pendientes? ¿Por qué llegaste tarde?

Estas preguntas suelen nacer del amor, la preocupación y el deseo sincero de estar involucrados en sus vidas. Pero muchas veces los adolescentes no las perciben de esa manera. Algunos llegan a sentir que cada encuentro se convierte en una inspección, una evaluación o un interrogatorio. Como resultado, buscan refugio en su habitación y se aíslan, no necesariamente porque rechacen a sus padres, sino porque allí encuentran un espacio donde pueden descansar de esa presión.

La solución no es dejar de interesarnos por ellos ni renunciar a nuestra responsabilidad como padres. La solución es aprender a estar presentes de una manera que fortalezca la confianza y no el distanciamiento.

Nuestros hijos necesitan saber que estamos disponibles para escucharlos, no solamente para corregirlos. Necesitan sentir que disfrutamos de su compañía y no únicamente que supervisamos sus decisiones. Necesitan encontrar en nosotros un refugio seguro donde puedan hablar sin temor a ser juzgados a cada momento.

Muchas veces los vínculos más fuertes no se construyen con grandes discursos, sino con pequeños actos de amor:

• Compartir una comida juntos.
• Interesarnos por aquello que les gusta.
• Escuchar sus opiniones con respeto.
• Acompañarlos en actividades que disfrutan.
• Llevarles algo que sabemos que les agrada.
• Sentarnos a conversar sin una agenda ni una lista de preguntas.

Estos detalles parecen pequeños, pero tienen un enorme valor en el corazón de un hijo. Le comunican que es amado, valorado y apreciado simplemente por quien es.

La presencia de los padres no consiste solamente en proveer, corregir o proteger. También consiste en acompañar, escuchar, comprender y crear recuerdos que permanecerán toda la vida.

Efesios 6:4
“Y vosotros, padres, no provoquéis á ira á vuestros hijos; sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.”

Este versículo nos recuerda que la disciplina es necesaria, pero también que debemos evitar actitudes que generen frustración, distancia o resentimiento en nuestros hijos.

Santiago 1:19
“Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardío para hablar, tardío para airarse.”

Escuchar además de ser un don es una de las expresiones más grandes de amor. Muchas veces nuestros hijos necesitan menos sermones y más oídos atentos.

Proverbios 17:17
“En todo tiempo ama el amigo; y es como un hermano en tiempo de angustia.”

Aunque nunca dejaremos de ser padres, nuestros hijos también necesitan encontrar en nosotros una amistad sana, una relación donde sepan que pueden acercarse con confianza cuando enfrenten luchas, dudas o temores.

Que Dios nos ayude a encontrar el equilibrio entre supervisar y acompañar, entre corregir y comprender, entre enseñar y escuchar. Porque el corazón de nuestros hijos rara vez se gana por la fuerza; se gana mediante una presencia constante, amorosa y confiable.

A veces, el camino más corto al corazón de un adolescente no es hacer más preguntas, sino escuchar más. No es perseguirlos, sino acercarnos con amor. No es invadir su espacio, sino demostrarles con nuestras acciones que siempre tendrán en nosotros un lugar seguro donde encontrar consejo, comprensión y amor incondicional. Dios les bendiga.

06/10/2026

EL MAESTRO BUENO
Hno. Tony Dominguez

Lucas 18:18-19
Y preguntóle un príncipe, diciendo: Maestro bueno, ¿qué haré para poseer la vida eterna? Y Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? ninguno hay bueno sino sólo Dios.

Jesús hizo alrededor de 300 preguntas durante su ministerio. Algunas fuentes mencionan cifras entre 307 y 339 preguntas registradas en los Evangelios.

Lo interesante es que Jesús enseñaba frecuentemente mediante preguntas para:
* Hacer reflexionar a sus oyentes.
* Revelar las intenciones del corazón.
* Guiar a las personas a descubrir la verdad por sí mismas.
* Responder a una pregunta con otra pregunta.
* …pero todas guiándonos hacia la salvación.

Mateo 16:15-17
El les dice: Y vosotros, ¿quién decís que soy? Y respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces, respondiendo Jesús, le dijo: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás; porque no te lo reveló carne ni sangre, mas mi Padre que está en los cielos.

Lucas 13:18
Y dijo: ¿A qué es semejante el reino de Dios, y á qué le compararé?

Lucas 9:41
Y respondiendo Jesús, dice: ­Oh generación infiel y perversa! ¿hasta cuándo tengo de estar con vosotros, y os sufriré? Trae tu hijo acá.

JESÚS HIZO MÁS DE 300 PREGUNTAS, RESPONDIÓ DIRECTAMENTE MUY POCAS Y ENSEÑÓ A SUS DISCÍPULOS A PENSAR PROFUNDAMENTE ACERCA DE LA VERDAD.

Juan 21:15-17
Y cuando hubieron comido, Jesús dijo á Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que estos? Dícele; Sí Señor: tú sabes que te amo. Dícele: Apacienta mis corderos. Vuélvele á decir la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Respóndele: Sí, Señor: tú sabes que te amo. Dícele: Apacienta mis ovejas. Dícele la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Entristecióse Pedro de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y dícele: Señor, tú sabes todas las cosas; tú sabes que te amo. Dícele Jesús: Apacienta mis ovejas.

Lucas 10:26
Y él dijo: ¿Qué está escrito de la ley? ¿cómo lees?

Mateo 12:11-12
Y él les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si cayere ésta en una fosa en sábado, no le eche mano, y la levante? Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Así que, lícito es en los sábados hacer bien.

Mateo 7:16
Por sus frutos los conoceréis. ¿Cógense uvas de los espinos, ó higos de los abrojos?

Mateo 14:31
Y luego Jesús, extendiendo la mano, trabó de él, y le dice: Oh hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?

Marcos 4:37-40
Y se levantó una grande tempestad de viento, y echaba las olas en el barco, de tal manera que ya se henchía. Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal, y le despertaron, y le dicen: ¿Maestro, no tienes cuidado que perecemos? Y levantándose, increpó al viento, y dijo á la mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y fué hecha grande bonanza. Y á ellos dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?

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