06/09/2026
Avanzando por fe
Y se fue Abram, como Jehová le dijo; y Lot fue con él. Y era Abram de edad de setenta y cinco años cuando salió de Harán. Tomó, pues, Abram a Saraí su mujer, y a Lot hijo de su hermano, y todos sus bienes que habían ganado y las personas que habían adquirido en Harán, y salieron para ir a tierra de Canaán; y a tierra de Canaán llegaron. Y pasó Abram por aquella tierra hasta el lugar de Siquem, hasta el encino de More; y el cananeo estaba entonces en la tierra. Y apareció Jehová a Abram, y le dijo: A tu descendencia daré esta tierra. Y edificó allí un altar a Jehová, quien le había aparecido. Luego se pasó de allí a un monte al oriente de Bet-el, y plantó su tienda, teniendo a Bet-el al occidente y Hai al oriente; y edificó allí altar a Jehová, e invocó el nombre de Jehová. Y Abram partió de allí, caminando y yendo hacia el Neguev.1
La fe puede debilitarse cuando nos enfocamos en nuestra propia comodidad en lugar de hacerlo en el plan de Dios. Abraham no cayó en esta trampa. Cambió lo familiar por lo desconocido y recibió muchas bendiciones.
Vivir por fe es lo correcto cuando Dios nos llama a avanzar, y su llamado puede llegar en cualquier momento, sin importar nuestra edad o posición. Abraham tenía 75 años cuando comenzó su viaje, mientras que David era todavía un niño cuando fue ungido como rey (1 Samuel 16:11-13). Y Pablo, en la cima de su poder y fuerza, iba camino a Damasco para arrestar a creyentes judíos cuando se encontró con el Señor (Hechos 9:1-6).
Seguir a Dios también implica tiempos de prueba. Abraham, como todos nosotros, tuvo éxitos y fracasos. Actuó con fe al llamado de dejar su país, y Dios prometió bendecirlo a él y a sus descendientes. Pero ante la hambruna actuó distinto: bajó a Egipto, ocultó su relación con Sara y fue reprendido por el Faraón. Nuestra respuesta a Dios importa.
Obedecer al Señor puede ser incómodo. Pero la fe nos mantendrá avanzando en obediencia. Nos ayuda a mantener el rumbo y a experimentar las bendiciones que se encuentran en una relación con Cristo.
Oración sugerida: Amado Padre Celestial, a veces he sentido que mi fe es tan débil, y me da miedo avanzar, pero Tú me llamas a poner mi enfoque en Ti, en los planes que Tú tienes para mí. Señor, obedecerte puede dar temor, porque Tú me pides que avance por fe, confiando en Ti. Pero me da miedo lo que no conozco, y la mayoría del tiempo quiero saber los resultados de antemano, pero Tú me pides confiar. Gracias por recordarme, a través de Tu Palabra, que Tú estás y estarás conmigo. En el nombre de Jesús, Amén.
1. Genesis 12:4-9 (RVR1960).
El Encuentro de hoy fue escrito por: Rosina N.