07/20/2026
Siervo de Dios. David Núñez , querida esposa Eva Núñez. y su amada familia:
En nombre de toda esta congregación, queremos expresarles nuestro más profundo y sincero agradecimiento por estos cuatro años de entrega, servicio y amor incondicional.en la iglesia de Muscoy.Ca.
Hemos sido testigos de su dedicación, no solo en el púlpito o en la obra, sino en cada detalle, en cada visita y en cada oración compartida. Han edificado no solo una obra, sino vidas. Han sembrado en tierra fértil, y el fruto de su trabajo permanecerá por siempre en nuestros corazones.
Al recibir la orden de partir hacia una nueva tierra de trabajo, sabemos que el Señor tiene propósitos más altos para ustedes. Aunque la despedida duele, nos gozamos al saber que llevan consigo la misma pasión por las almas. Nuestro mayor deseo es que cada paso que den en este nuevo destino sea de enorme bendición; que las puertas que se abran sean de gracia y que el pueblo al que servirán reciba la misma luz que nosotros recibimos de parte de ustedes.
Tomamos como principal promesa para este nuevo ciclo el hermoso Salmo 126:6:
"Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas."
Así como sembraron aquí con lágrimas de intercesión, estamos seguros de que cosecharán con alegría en aquella viña. Su partida es solo un trasplante para dar más fruto.
Y ahora, con el mismo amor con el que despedimos, damos la más cordial BIENVENIDA al nuevo Siervo de Dios Fernando Barre, y a su preciosa familia.
Les recibimos con brazos abiertos y corazones dispuestos. Oramos para que este lugar sea para ustedes un hogar y que juntos, en unidad, sigamos adelantando el Reino de Dios. Contamos con sus dones, su visión y su calor espiritual.
A todos, tanto a los que se van como a los que llegan, les recordamos esta poderosa promesa que nos mantiene firmes:
Josué 1:9 "Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas."
Que la paz de Cristo guarde sus corazones. ¡Gracias por todo, hermanos! Estaremos unidos en oración, sabiendo que la mies es mucha y los obreros son pocos.