09/09/2026
NO BUSQUES LA VOZ DE DIOS SI NO ESTÁS DISPUESTO A OBEDECERLA!!!
Muchos queremos escuchar a Dios, pero pocos estamos dispuestos a hacer lo que Él nos diga.
Buscamos su voz para que nos consuele, para que nos dé una respuesta, para que nos abra una puerta... pero cuando su voz nos dice: "perdona", "apártate de eso", "deja ese camino", "sírveme", "vuélvete a Mí", entonces nos hacemos los sordos.
Buscar la voz de Dios no es un juego espiritual. Es un compromiso. Cada vez que Dios habla, espera obediencia. No busca oyentes curiosos, busca hijos obedientes.
Saúl quiso escuchar la voz de Dios a través de Samuel, pero no quiso obedecerla por completo. Y perdió el reino.
Jonás escuchó la voz de Dios, pero huyó en dirección contraria, y terminó en la tormenta y en el vientre de un pez.
El pueblo de Israel en el desierto escuchaba la voz de Dios todos los días, pero por su desobediencia no entró a la tierra prometida.
Dios no habla para entretenernos. Habla para transformarnos y dirigirnos. Si le pides que te hable, prepárate para obedecer, aunque duela, aunque no entiendas, aunque tengas que dejar todo atrás.
¿Para qué quieres que Dios te diga qué hacer, si ya sabes qué hacer y no lo has hecho?
Versículos Bíblicos para esta palabra
1. La bendición está en la obediencia, no solo en oír:
"Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan." - Lucas 11:28
2. Dios se revela a quien le obedece:
"El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él." - Juan 14:21
3. A Dios le agrada más la obediencia que el sacrificio:
"Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros." - 1 Samuel 15:22
4. No nos engañemos a nosotros mismos:
"Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos." - Santiago 1:22
5. Mis ovejas conocen mi voz y me siguen:
"Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen." - Juan 10:27
6. El cimiento firme:
"Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca." - Mateo 7:24
Pueblo de Dios, ¡dejemos de jugar a ser cristianos!
Hoy el Señor nos dice: Ya no me busquen solo cuando tienen problemas. Búsquenme para obedecerme.
No le digas a Dios "háblame" si tu corazón ya decidió no hacer caso. Eso es burlarse de Dios.
Si Dios te dijo que perdones, perdona.
Si Dios te dijo que dejes esa relación que te aleja de Él, déjala.
Si Dios te dijo que vuelvas al altar, que vuelvas a orar, que te apartes del chisme, del adulterio, de la mentira, del rencor... ¡OBEDECE!
La voz de Dios es santa. Y cuando Él habla, el cielo se mueve. Pero solo el obediente ve la gloria de esa palabra cumplida.
Hoy Dios no busca gente perfecta, busca gente dispuesta. Gente que diga como Isaías: "Heme aquí, envíame a mí". Gente que diga como Samuel: "Habla, que tu siervo oye". Gente que diga como Jesús: "No se haga mi voluntad, sino la tuya".
Padre amado, en el nombre de Jesús, hoy venimos delante de Ti con un corazón humillado.
Perdónanos porque muchas veces te hemos pedido que nos hables, pero no hemos querido obedecerte. Perdónanos por ser oidores olvidadizos y no hacedores de tu Palabra.
Hoy te decimos: Habla, Señor, que tu siervo oye y está dispuesto a obedecer. Aunque me duela, aunque no entienda, aunque tenga que renunciar a cosas, yo te obedeceré.
Quita de mí el corazón rebelde y dame un corazón enseñable, humilde y obediente. Que tu Espíritu Santo me dé la fuerza para hacer tu voluntad y no la mía.
Hoy me rindo a Ti por completo. Que tu voz sea mi guía y tu obediencia mi estilo de vida.
En el nombre poderoso de Jesús. Amén.