NUESTRA DECLARACION DE FE
(A) LAS SANTAS ESCRITURAS
Creemos que las Santas Escrituras tanto del Antiguo Testamento como del Nuevo Testamento son verbal y plenariamente inspiradas la Palabra de Dios. Las Escrituras son inerrantes, infalibles y Dios las exhaló y por eso son las que tienen autoridad final de nuestra fe y vida. Los sesenta y seis libros del Antiguo y Nuevo testamento son la revelaci
ón divina y completa de Dios hacia el hombre. Las Escrituras serán interpretadas de acuerdo al Método Histórico-Gramatical. Nuestra versión oficial de la Biblia es “La Reina-Valera” 1960, esta es la traducción al español principal que es usada por nuestra Iglesia con la única otra versión permitida siendo “La Reina-Valera” 1602,1909. En Ingles nuestra versión oficial será la Biblia “King James” 1611 con la única otra versión usada siendo la “New King James” cuando mas clarificación sea necesaria. (B) Dispensacionalismo
Creemos que las Escrituras siendo interpretadas en su sentido natural y literal revelan divinamente las determinadas dispensaciones o reglas de vida en las cuales define responsabilidades del hombre en diferentes eras. Estas dispensaciones no son diferentes maneras de salvación, sino son un orden divino de mayordomía por el cual Dios dirige al hombre de acuerdo a su propósito. Tres de estas dispensaciones son: La dispensación de la ley, la dispensación de la Iglesia, y la dispensación del reino, son el sujeto de revelación detallada en las Escrituras (Jn.. 1:28; 1 Cor.. 9:17; 2 Cor.. 3:9-18; Gal.3:13-25; Efe.. 1:10; 3:2-10; Col. 1:24-25, 27; Rev. 20:2-6). (C) Dios Padre
Creemos en un trino Dios, que existe eternamente en tres personas, Padre, Hijo, y Espíritu Santo, cada uno es co-eterno en existencia, co-idéntico en naturaleza, co-igual en poder y gloria y tienen los mismos atributos y perfecciones (Deut. 6:4; Mat. 28:19: 2 Cor.. 13:14; Juan 14:10, 26). (D) La Persona y Obra de Jesucristo
(1) Creemos que el Señor Jesucristo, el eterno Hijo de Dios, se hizo hombre sin dejar de ser Dios, siendo concebido por el Espíritu Santo y nacido de la virgen María, con el propósito que el pudiera revelar a Dios y redimir al hombre pecador (Isa. 7:14; 9:6; Lucas 1:35; Juan 14:10, 26). (2) Creemos que el Señor Jesucristo completó nuestra redención por medio de su muerte en la cruz como representante, vicario, sacrificio de substitución y que nuestra justificación ha sido asegurada por medio de su resurrección física y literal de la muerte. (Hech.. 2:18-36; Rom.. 3:24-25; 1 Ped. 2:24; Efe.. 1:7; 1 Ped. 1:3-5). (3) Creemos que el Señor Jesucristo ascendió al cielo y ahora es exaltado a la mano derecha de Dios, donde como Sumo Sacerdote, el intercede y aboga por nosotros (Hech.. 1:9-10; He. 9:24; 7:25; Rom.. 8:34; 1Jn. 2:1-2). (E) La Persona y la Obra del Espíritu Santo
(1) Creemos que el Espíritu Santo es una Persona quien da convicción al mundo de pecado de justicia y de juicio; y que él es el agente sobrenatural; quien regenera y bautiza a todos los creyentes en el cuerpo de Cristo, sellándolos y mora en ellos hasta el día de la redención (Jn. 16:8-11; Rom.. 8:9; 1 Cor.. 12:12-14; 2 Cor.. 3;6; Efe.. 1:13-14). (2) Creemos que él es el Maestro Divino quien asiste a los creyentes a comprender y a aplicar personalmente las Escrituras a sus vidas y que es el privilegio y la obligación de todos los salvos ser llenos del Espíritu Santo (Efe. 1:17-18; 5:18; 1 Jn. 2:20, 27). (3) Creemos que Dios es soberano y reparte dones espirituales a cada creyente. Dios igualmente usa evangelistas, pastores y maestros para equipar a los creyentes en la asamblea para que ellos puedan hacer el trabajo del ministerio (Rom.. 12:3-8; 1 Cor.. 12:4-11, 28; Efe.. 4:7-12). (4) Creemos que las señales de dones del Espíritu Santo, tales como hablar en lenguas, y el de sanar fueron temporales. Creemos que el hablar en lenguas nunca fue lo común ni la señal necesaria para ser bautizado o lleno por el Espíritu Santo y que por último seremos liberados de enfermedad y de la muerte y la consumación de nuestra salvación en la resurrección, aunque creemos que Dios decide sanar físicamente por medio de oraciones hechas por creyentes (1 Cor. 1:22; 13:8; 14:21-22). (F) La Depravación Total del Hombre
Creemos que el hombre fue creado a la imagen y semejanza de Dios, pero que en el pecado de Adán la raza humana cayó, y heredó una naturaleza pecadora y vino a ser separado de Dios, y que el hombre es totalmente depravado y él mismo no puede remediar su perdida condición ( Jn. 1:26-27; Rom. 3:22-23; 5:12; 6:23; Efe. 2:1-3; 4:17-19). (G) Salvación
Creemos que la salvación es un regalo de Dios traída al hombre por gracia y que se recibe teniendo una fe personal en el Señor Jesucristo, de quien su sangre preciosa fue ofrecida en el calvario para el perdón de nuestros pecados (Juan 1:12; Efe.1:7; 2:8-10; 1 Ped. 1:18-19). (H) La seguridad Eterna de los Creyentes. (1) Creemos que todos los redimidos, una vez salvos, son sostenidos por el poder de Dios y están seguros en Cristo para siempre (Juan 6:37-40; 10:27-30; Rom. 8:1, 38-39; 1 Cor. 1:4-8; 1 Ped. 1:4-5). (2) Creemos que es el privilegio de todos los creyentes de regocijarse en la certeza de su salvación por medio del testimonio de la Palabra de Dios, la cual por otra parte prohíbe claramente usar nuestra libertad cristiana para pecar (Rom. 13:13-14; Gal. 5:13; Tit. 2:11-15). (I) La Iglesia
(1) Creemos que la iglesia local, la cual es el cuerpo y la novia de Cristo, está formada solamente de personas que han nacido de nuevo (1 Cor. 12:12-14; 2 Cor.. 11:2; Efe. 1:22-23; 5:25-27). (2) Creemos que el establecimiento y continuidad de iglesias locales esta claramente enseñado y definido en las Escrituras del Nuevo Testamento (Hech. 14:27; 20:17, 28-32; 1 Tim. 3:1-13; Tito 1:5-11). (3) Creemos en la autonomía de la iglesia local y está libre de cualquier autoridad o control externos a ella (Hech, 13:1-4; 15:19-31; 20:28; Rom. 16:1, 4; 1 Cor. 3:9, 16; 5:4-7, 13; 1 Pedro 5:1-4). (4) Nosotros reconocemos el bautismo por inmersión en agua y la Cena del Señor como ordenanzas escriturales de obediencia para la iglesia en esta era (Mat. 28:19-20; Hech. 2:41-42; 18:18; 1 Cor. 11:23-26). (J) Separación
(1) Creemos que todos los salvos deben de vivir de tal manera que no traigan reproche al nombre de nuestro Señor y Salvador; y separación de toda actividad religiosa apóstata, de todos los pecados y placeres mundanos, y que esto es mandamiento de Dios. Creemos que no debemos ayudar o participar en ninguna manera alguna actividad ecuménica, tales como unirnos en adoración y compañerismo con cualquier grupo que no crea la sana doctrina de las Santas Escrituras o que este afiliada con la misma. (Rom. 12:1-2; 14:13; 16:17-18; 2 Cor. 6:14-7:1; 2 Tim. 3:1-5; 1 Jn 2:15-17; 2 Jn. 9:11). (K) La segunda Venida de Cristo
Creemos en la “bendita Esperanza" el retorno inminente y personal de Cristo quien tomará a Su Iglesia antes del período de los siete de años de la Gran Tribulación. Al termino de la Gran Tribulación, Cristo personal y visible retornara, con sus santos para establecer Su Reino Terrenal Mesiánico el cual fue prometido a la nación de Israel (Salmo 89:3-4; Dan. 2:31-45; Zac. 14:4-11; I Tes. 1:10; I Tes. 4:13-18; Tit. 2:13; Rev. 3:10; 19:11-16; 20:1-6). (L) El Estado Eterno
(1) Creemos en la resurrección corporal de todos los hombres, los salvos a la vida eterna y los no salvos al juicio y castigo eterno (Mat. 25:46; Juan 5:28, 29; 11:25-26; Rev. 20:5-6, 12-13). (2) Creemos que el alma de los redimidos, en la muerte, están ausentes del cuerpo y presentes con el Señor, donde conscientemente ellos esperan la primera resurrección, cuando el alma y el cuerpo se reúnan para ser glorificados para siempre con el Señor (Luc 23:43; 2 Cor. 5:8; Fil 1:23; 3:21; I Tes. 4:16-18; Rev. 20:4-6). (3) Creemos que las almas de los incrédulos, después de la muerte, están en constante castigo y tormento hasta la segunda resurrección, donde su alma y cuerpo se unirán de nuevo y aparecerán ante el juicio del Gran Trono Blanco, y serán echados en el lago de fuego, donde no serán aniquilados, pero sufrirán estando consientes siendo atormentados para siempre jamás (Marc. 25:41-46; Marc. 9:43-48; Luc. 16: 19-26; 2 Tes. 1:7-9; Jud. 6-7; Rev. 20:11-15). (M) La Persona de Satanás
Creemos que Satanás es una persona, el autor del pecado y el responsable por la caída del hombre; y que él es abiertamente enemigo de Dios y el hombre y que será eternamente castigado en el lago de fuego (Job 1:6-7; Isa. 14:12-17; Mat. 4:2-11; 25:41; Rev. 20:10). (N) La Creación
Creemos que Dios creó el universo en seis días literales de 24 horas cada uno. Nosotros no creemos en la evolución, la teoría de la interrupción (gap), la teoría de la era del día ni en la evolución teística como creencias que son Bíblicas acerca del origen de la creación (Jn. 1:2; Ex. 20:11). (O) El Gobierno Civil
Creemos que Dios ha ordenado y creado toda autoridad que consiste de tres instituciones básicas: 1) La Familia, 2) La Iglesia, y 3) El Gobierno, cada persona esta sujeta a estas tres autoridades, pero todas (incluyendo las autoridades mismas) darán cuenta a Dios y son gobernadas por su Palabra. Dios ha dado responsabilidades específicas a cada institución así como un balance entre ellas reconociendo que ninguna de las tres instituciones tienen la autoridad de infringir en las otras. El hogar, la iglesia y el gobierno son iguales y soberanos en sus respectivas responsabilidades dadas por Dios (Rom. 13:1-7;Efe. 5:22-24; He. 13:17; I Ped. 2:13-14).