04/22/2026
🌎Martes de Testimonio🌍
Mi testimonio es que a Dios se le puede hallar en toda cosa buena!
"Por tanto, nada que sea bueno niega al Cristo, sino que reconoce que él existe." (Moroni 10:6)
He visto la veracidad de este principio en cosas que son sencillas y, a la vez, poderosas. Un año, durante un campamento de la iglesia, me encontré solo en medio de un gran campo abierto por la noche, rodeado de árboles. El viento hacía ondear todo aquello que se dejaba llevar por él, lo cual —a decir verdad— era prácticamente todo. En una de esas ráfagas, alcé la vista hacia los árboles de hoja perenne que susurraban al viento. Conformaban una masa imponente que se alzaba majestuosa sobre mí. Su lento y rítmico vaivén resultaba hipnotizante, contrastando con el resplandor crepuscular del cielo. Tras pasar menos de un minuto contemplando sus oscuras siluetas, pude percibir con profunda intensidad la mano que se hallaba detrás de su existencia, así como las huellas que Él había dejado impresas en ellos. "Él es glorioso", pensé. He hallado a Dios en muchos pequeños momentos como este. Me mantengo firme en la creencia de que todas las cosas fueron creadas de manera intencional y con intrincado detalle por un Creador. Solemos clasificar los puentes, las presas y las piscinas como "estructuras hechas por el hombre"; por ello, he adoptado la costumbre de considerar a los árboles, las rocas —y, supongo, al universo entero— como "estructuras hechas por Dios". :D"
-Lizzy