06/04/2026
"Alma mía, bendice a Jehová” — Salmo 103
Esta expresión no es simplemente una alabanza; es una conversación interna. David le habla a su propia alma y le ordena recordar quién es Dios y todo lo que Él ha hecho.
Muchas veces el alma se siente cansada, herida, confundida o desanimada. Las emociones pueden cambiar de un día para otro, pero David entendió que la adoración no depende de las circunstancias. Por eso dijo:
“Alma mía, bendice a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios.”
Hay momentos en que debemos predicarle a nuestra propia alma. Cuando el miedo quiere gobernar, recordarle la fidelidad de Dios. Cuando la tristeza quiere ocupar el corazón, recordar Su amor. Cuando la ansiedad quiere hablar más fuerte, recordar Sus promesas.
¿Por qué alabar a Dios?
Porque Él perdona nuestros pecados.
Porque sana nuestras heridas.
Porque rescata nuestra vida del hoyo.
Porque nos rodea de misericordia y amor.
Porque ha sido fiel aun cuando nosotros hemos sido débiles.
La verdadera adoración comienza cuando el alma deja de enfocarse en sus problemas y vuelve sus ojos al Señor.
ORDENALE A TU ALMA RECORDAR QUIEN ES DIOS, RECUERDALE TODO LO QUE HA HECHO , HACE Y HARA EN TU VIDA!🙏