08/27/2026
Devocional — Salmo 119:95
«Cuando otros esperan mi caída, yo vuelvo mi mirada a Tu Palabra»
“Los impíos me esperan para destruirme;
Tus testimonios consideraré.”
Salmo 119:95 (NBLA)
Hay momentos en los que descubrimos que no todas las personas desean nuestro bien. El salmista conocía la realidad de tener adversarios que no solamente hablaban contra él, sino que esperaban una oportunidad para destruirlo.
Sin embargo, lo más impactante de este versículo no es lo que hacen sus enemigos, sino lo que decide hacer el salmista.
Él no permite que sus adversarios capturen toda su atención. Mientras ellos están pendientes de él, él decide estar pendiente de Adonai y de Su Palabra.
Esta es una poderosa lección espiritual: aquello en lo que fijamos nuestra atención terminará influyendo en nuestro corazón.
Palabras hebreas importantes
רְשָׁעִים — Resha’im
Significa “impíos” o “malvados”. Proviene de רָשָׁע — rashá, alguien que actúa perversamente o contrario a la justicia.
El salmista reconoce que existe maldad. La fe no significa negar la realidad de la oposición. Podemos reconocer que existe una batalla sin permitir que esa batalla gobierne nuestras emociones.
Encontramos también:
קִוּוּ — Kivú
Puede expresar la idea de esperar, aguardar o estar expectante.
¡Qué contraste! Sus enemigos están esperando una oportunidad contra él. Pero el salmista no responde viviendo obsesionado con lo que ellos puedan hacer.
Luego dice:
לְאַבְּדֵנִי — Le’abdeni
Significa “para destruirme”, “para hacerme perecer”.
El peligro era real. Sin embargo, su respuesta no fue abandonar la emuná, sino profundizar en la Palabra.
Finalmente encontramos la expresión central:
עֵדֹתֶיךָ — Edoteja
Significa “Tus testimonios”.
Proviene de עֵדוּת — edut, testimonio, evidencia, aquello que da testimonio.
Y el salmista declara:
אֶתְבּוֹנָן — Etbonán
Significa “consideraré”, “meditaré”, “examinaré atentamente”.
No es simplemente mirar rápidamente. Habla de detenerse para comprender profundamente.
¿Dónde estará puesta mi atención?
Aquí está el corazón del versículo.
Los enemigos estaban observando al salmista para destruirlo, pero el salmista estaba observando los testimonios de Adonai para fortalecerse.
Podemos pasar horas pensando:
¿Qué estarán diciendo?
¿Qué estarán planeando?
¿Qué me van a hacer?
Y sin darnos cuenta, aquello que tememos comienza a ocupar el lugar que debería ocupar la Palabra.
El salmista toma otra decisión:
“Tus testimonios consideraré.”
En lugar de alimentar el temor pensando constantemente en sus enemigos, comienza a recordar los testimonios de Adonai: cómo ha sido fiel, cómo ha librado antes, cómo ha cumplido Su Palabra y cómo ha sostenido a Su pueblo de generación en generación.
Esto conecta maravillosamente con los versículos anteriores. En el 93 declaró: “Por Tus preceptos me has vivificado.” En el 94 confesó: “Tuyo soy, sálvame.” Y ahora, en el 95, frente a una amenaza real, decide:
“Voy a considerar Tus testimonios.”
Cuando recordamos lo que Adonai ya hizo, nuestra emuná recibe fuerzas para enfrentar lo que todavía está delante.
Yeshua también estuvo rodeado de personas que buscaban atraparlo y destruirlo. Sin embargo, nunca permitió que la oposición determinara Su dirección. Permaneció enfocado en la voluntad del Padre.
Ese es también nuestro llamado.
No vivamos pendientes de quienes esperan nuestra caída. Vivamos atentos a Aquel que sostiene nuestra vida.
Cuando el temor quiera capturar nuestra mente, volvamos a la Torah. Cuando la oposición quiera distraernos, recordemos Sus edot — testimonios.
Porque el enemigo puede estar esperando nuestra caída, pero nosotros estamos esperando en la fidelidad de Adonai.
Oración
Abba Adonai, cuando exista oposición a mi alrededor, guarda mi corazón del temor, de la ansiedad y de estar constantemente pendiente de lo que otros puedan hacer.
Ayúdame a poner mis ojos en Ti. Que en lugar de alimentar mis pensamientos con las amenazas, aprenda a hacer etbonán, a considerar profundamente Tus edot, Tus testimonios y todo lo que has hecho.
Fortalece mi emuná recordándome Tu fidelidad. Que Tu Torah gobierne mis pensamientos y que ninguna oposición logre apartarme del propósito que has establecido para mi vida.
Por medio de Yeshua HaMashiaj, dame discernimiento para enfrentar cada batalla sin perder la paz, sabiendo que mi vida te pertenece y está en Tus manos.
Mientras otros puedan esperar mi caída, yo esperaré en Ti, Adonai, y consideraré Tus testimonios.
En el nombre de Yeshua HaMashiaj. Amén.