06/10/2026
Muchos hemos aprendido a pensar en la fe como el momento en que Dios nos salva. Pero el evangelio no termina ahí.
Jesús no solo vino a librarnos del temor; también nos envía a participar en lo que Él está haciendo en el mundo. La vida en el Espíritu no es quedarse observando, sino caminar con Dios, amar a las personas y anunciar el perdón que hemos recibido.
En Juan 20:21 Jesús dice, “Así como el Padre me ha enviado, yo también los envío… reciban el Espíritu.”
Quizá la pregunta para esta semana es sencilla:
¿A dónde me está invitando el Espíritu hoy?