07/12/2023
Esta semana, en Números capítulo 30, nosotros vemos el asunto de hacer votos y juramentos al Señor. Yo supongo que todo creyente, judío o gentíl, en algún momento de su caminar hizo una promesa al Señor; algunas personas hacen votos y juramentos regularmente y entre los cristianos Apostólico Ortodoxo el hacer votos es una parte normal de la adoración. Toda religión que yo he estudiado y examinado, desde Hinduismo a Baha’ism, y desde Judaísmo a Islam y todas las otras tienen algún entendimiento inherente de hacer promesas a sus dioses a cambio de algo importante. Mirar hacia arriba y hacer una promesa a cualquier deidad espiritual que pueda estar escuchando, a cambio de ser rescatado (por si acaso Dios realmente existe).
Cuando nosotros nos casamos nosotros intercambiamos votos…promesas el uno al otro invocando el nombre de Jehová. Cuando nosotros testificamos en una corte de justicia nosotros juramos o prestamos juramento a decir la verdad lo mejor que conozcamos (así nos ayude Dios). Y la Biblia está positivamente rebosante con hombres (y mujeres) haciendo votos al Señor. Lo que nosotros tenemos que entender es que estos votos y juramentos eran completamente reales y válidos (los mismos no eran supersticiones); y el Señor espera que estas promesas sean guardadas. Aun así, hay reglas y leyes establecidas por precedente en quien podía, o debía, hacer votos y juramentos; bajo que circunstancia; quien legítimamente podía cancelar un voto; y en ocasiones una advertencia es levantada en contra de hacer votos en el calor del momento debido a la seriedad de hacer promesas y tratos con el Señor.
Vamos a leer Números capítulo 30.-Torahclass.com