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AMAME AMAME - Asociacion ministerial de alcance mundial de emergencias dirigido por el Rev. Dr. Domingo Valdes.

10/21/2026

Palabra de Hoy

miércoles, 21 de octubre de 2026

Dios tiene el control aún en medio de la tempestad.

Dios no se da por vencido contigo. ¿Alguna vez has sentido que las cosas están fuera de control y que nada va bien? Dios cuida cada detalle, pero a veces permite que sucedan ciertas cosas para poner a prueba nuestra fe y confianza en él.

No te desanimes, porque Dios se preocupa por tu vida. Pero para tener la protección del Señor, hay que decidir permanecer en su camino y presencia.

Todos los que el Padre me da vendrán a mí; y el que a mí viene no lo rechazo.
(Juan 6:37)

Recuerda que, incluso en los momentos más oscuros, la luz de Dios está presente. Él conoce tus luchas y, aunque el camino pueda parecer difícil, ha prometido estar contigo en cada paso del camino. En periodos de adversidad es común cuestionar su presencia, pero recuerda que la fe es un camino, y la confianza en Dios se fortalece a través de las tribulaciones.

Mantén viva tu fe, confiando en que el amor de Dios es inquebrantable. La oración es una herramienta poderosa; busca al Señor en su Palabra y comparte tus anhelos y agradecimientos. Dios es fiel y su misericordia se renueva con cada amanecer.

No olvides que no estás solo en esta lucha. Tus hermanos en Cristo están ahí para apoyarse los unos a los otros. Juntos, permanezcamos firmes en la fe, ya que Dios no solo camina a nuestro lado, sino que también guía nuestros pasos en la dirección de su voluntad. Confía en él, porque el Señor nunca abandona a quienes lo buscan con corazón sincero.

¿Quieres estar en los brazos del Padre?

10/20/2026

Palabra de Hoy

martes, 20 de octubre de 2026

Por qué debemos perdonar

Perdonar genuinamente a alguien es una de las cosas más difíciles del mundo. Mucha gente nos insulta, nos desprecia y nos hiere el corazón. Esto es inevitable. Pero si somos orgullosos y no perdonamos, estamos prolongando nuestro propio sufrimiento.

Imagínate si Dios fuera rencoroso y se negara a perdonar nuestras muchas faltas. ¿Qué sería de nosotros? Debemos perdonar, así como Dios nos perdona. El perdón es fundamental, porque rompe las cadenas que nos impiden vivir una vida más feliz.

Sean mutuamente tolerantes. Si alguno tiene una queja contra otro, perdónense de la misma manera que Cristo los perdonó.
(Colosenses 3:13)

Colosenses 3:13 enseña que debemos soportarnos unos a otros y perdonarnos como el Señor nos perdonó. El acto de perdonar no solo libera a la persona que cometió un error, sino que también libera a la persona que perdona. El perdón es un poderoso instrumento de curación emocional que permite que la amargura y el resentimiento se disipen, dejando espacio para la paz.

Además, el perdón promueve la unidad y la armonía en las relaciones, tendiendo puentes sobre las brechas provocadas por los desacuerdos. Es una expresión de amor desinteresado que trasciende el conflicto y promueve un ambiente de compasión. Al practicar el perdón, cultivamos una comunidad basada en la aceptación, la misericordia y el crecimiento espiritual, reflejando el mensaje de Cristo en nuestras vidas.

Si necesitas hacerlo, perdona hoy o pide perdón a alguien y experimenta la libertad que Dios tiene para ti.

10/19/2026

Palabra de Hoy

lunes, 19 de octubre de 2026

La maravillosa enseñanza de Jesús

Cuando llegó el sábado, comenzó a enseñar en la sinagoga.
¿De dónde sacó este tales cosas? —decían maravillados muchos de los que le oían—. ¿Qué sabiduría es esta que se le ha dado? ¿Cómo se explican estos milagros que vienen de sus manos?
(Marcos 6:2)

¿Recuerdas cuando estabas en la escuela, que había ciertas materias que no te importaban, te parecían aburridas y no te interesaban? En el aula de Jesús esto no existe, su enseñanza te involucra, te maravilla y es fácil de entender.

Todo lo que Jesús nos enseña es beneficioso y debe considerarse importante. No debemos despreciar aquello que parece más difícil o que no nos gusta mucho. Lo más importante es que asimilemos lo que él nos transmitió y lo apliquemos a nuestra vida.

¡No subestimes la enseñanza de Jesús! De hecho, sus enseñanzas son capaces de asombrar a sus oyentes, porque nadie enseña lo que Jesús enseña ni lo enseña como él lo hace. Él nos enseña cómo debemos vivir, nos muestra quién es nuestro Padre Celestial y nos reconcilia con él.

Abre tu corazón a la enseñanza,
y tus oídos a las palabras del saber.
(Proverbios 23:12)

Lee, medita, estudia y aplica la Palabra de Dios en tu vida.

10/16/2026

Palabra de Hoy

viernes, 16 de octubre de 2026

Apartando lo que estorba para avanzar con el Señor

Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.
(Filipenses 3:13-14)

¿Has visto a un atleta preparándose para comenzar una carrera? El corredor observa y examina que el carril por el que correrá esté despejado, que no haya nada que lo haga caer o impida su avance. Se mantiene concentrado en el objetivo que desea alcanzar mientras espera el pistoletazo de salida. No es momento de mirar atrás ni de ir a comprar su uniforme. Es momento de estar preparado para empezar a correr.

En la Biblia, Pablo nos habla de la vida cristiana como una carrera. En el mismo momento en el que recibimos a Cristo como nuestro Señor y Salvador, él perdonó nuestro pasado y nos dio la oportunidad de un nuevo comienzo. Nuestra meta ahora es obedecer a Dios y vivir en su voluntad. Todo lo demás estorba. Los recuerdos, la culpabilidad, la vergüenza, lo que nos apartaba del Señor; todo eso debe quedar atrás.

Si queremos avanzar con el Señor, debemos enfocarnos en él, en el perdón que nos ha dado y en su constante amor. Con los ojos puestos en el Señor, podemos correr la carrera que tenemos por delante sin dejarnos distraer por cosas vanas y terrenales que solo estorban.

Despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.
(Hebreos 12:1b-2)

10/15/2026

Palabra de Hoy

jueves, 15 de octubre de 2026

Permanece en el Señor y darás buen fruto

Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.
(Juan 15:4)

En Juan 15, Jesús nos recuerda con una imagen sencilla, pero poderosa, que nuestra vida espiritual depende de que permanezcamos en él. Así como un pámpano no puede producir fruto separado de la vid, tampoco nosotros podemos vivir una vida victoriosa lejos de Cristo. La vid provee la savia, el alimento y la fuerza. De la misma manera, el Señor es nuestra fuente de vida, esperanza y poder para perseverar.

En medio de las tempestades de la vida, cuando los vientos soplan fuerte y la duda amenaza con sacudirnos, nuestra victoria no está en nuestra fuerza. ¡Nuestra victoria se encuentra en permanecer unidos a Cristo! El enemigo intentará engañarnos, sembrar temor y hacernos creer que estamos solos. Pero la verdad es que Jesús ya venció, y si permanecemos en él, tendremos fuerzas renovadas para resistir y avanzar.

Cuando permanecemos en el Señor, confiamos en su Palabra, obedecemos su dirección y descansamos en su amor. En medio de las tempestades de la vida recordamos quién es Jesús: nuestro Salvador, nuestro amigo fiel, nuestro refugio protector. Al aferrarnos a él, la vida de Cristo fluye en nosotros y damos frutos de amor, paz, paciencia, fe y servicio. Estos frutos glorifican al Padre y son testimonio vivo para quienes nos rodean.

En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.
(Juan 15:8)

Nuestro propósito no es solo sobrevivir en medio de las pruebas, sino fructificar para la gloria de Dios.

Decide hoy permanecer en la vid verdadera. ¡No te sueltes de Cristo! Él es tu fuerza, tu victoria y tu paz. Y en él, darás mucho fruto que perdurará por toda la eternidad.

10/14/2026

Palabra de Hoy
miércoles, 14 de octubre de 2026
Vencerás en la vida con estas 3 cualidades

Para ganar una carrera o batalla, necesitas tener equipo para correr y armas para luchar. Asimismo, para triunfar en la vida necesitamos ciertas cualidades y actitudes. ¡Dios quiere perfeccionarnos y equiparnos para que podamos alcanzar la victoria!

¿En cuál de estas áreas necesitas mejorar?

Visión
Fe
Osadía

La visión es la capacidad de ver más allá de lo obvio, entendiendo quiénes somos en Cristo y cuál es nuestro propósito. Perder esta visión puede dejarnos desorientados espiritualmente, pero podemos recuperarla a través de la Palabra de Dios y la oración.

La fe es el fundamento espiritual, la confianza inquebrantable en Dios, incluso en la adversidad. Las dudas y los miedos pueden hacer tambalear nuestra fe, pero fortalecerla es posible a través de la oración, la meditación de la Palabra y la comunión con otros creyentes.

La osadía es la voluntad de actuar con valentía, siguiendo la voluntad de Dios, sin importar los obstáculos. Mejorar este aspecto requiere audacia inspirada por el Espíritu Santo, saliendo de la zona de confort para cumplir el llamado de Dios.

Buscar mejorar espiritualmente implica cultivar una visión clara del propósito de Dios, fortalecer una fe inquebrantable en él y adoptar una actitud osada para seguir su voluntad. De esta manera, estaremos mejor preparados para enfrentar los desafíos de la vida y cumplir con nuestro llamado, confiando en la guía del Espíritu Santo.

10/13/2026

Palabra de Hoy
martes, 13 de octubre de 2026
Gracias, mi buen pastor

Yo soy el buen pastor. Yo conozco a mis ovejas, y ellas me conocen a mí, así como el Padre me conoce a mí, y yo conozco al Padre; y yo pongo mi vida por las ovejas.
(Juan 10:14-15)

Las que son mis ovejas, oyen mi voz; y yo las conozco, y ellas me siguen. Y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.
(Juan 10:27-28)

La parábola del buen pastor, en Juan 10, nos explica cómo Jesús, el buen pastor, cuida de sus ovejas con amor. Su cuidado es personal. Él conoce a cada una de sus ovejas y sus ovejas confían en él. Ellas reconocen su voz y lo siguen con confianza, porque saben que él las ama y todo lo que hace es por el bien de ellas, para protegerlas.

En medio de las luchas de la vida, debemos mantenernos firmes en nuestra fe, confiando en Jesús, nuestro buen pastor, pues él cuida de nosotros con amor. Aunque a veces no comprendamos los caminos por los que nos conduce, podemos descansar en su fidelidad. Él nunca abandona a sus ovejas, incluso cuando atraviesan valles oscuros o tiempos de incertidumbre. Su presencia consuela, su voz guía, su vara y su cayado infunden aliento para que podamos seguir adelante con esperanza.

Recordar que tenemos un buen pastor nos llena de paz. No caminamos solos ni enfrentamos las pruebas sin dirección. Jesús conoce cada necesidad, cada lágrima y cada anhelo de nuestro corazón. Él nos conduce a lugares de descanso, renueva nuestras fuerzas y nos enseña a confiar plenamente en su guía. En su amor encontramos seguridad, propósito y la promesa de una vida eterna junto a él.

Gracias, Jesús, mi buen pastor, por tu inmenso amor y tu cuidado constante sobre mi vida. Gracias porque me guías con ternura y me sostienes cuando mis fuerzas se acaban. Enséñame a escuchar tu voz y a seguirte con obediencia, aun cuando no entienda el camino. Confío en tu fidelidad, en tu protección y en tu perfecta voluntad. Que mi corazón siempre permanezca cerca de ti, y que mi vida sea un reflejo de tu amor. Amén.

10/12/2026

Palabra de Hoy

lunes, 12 de octubre de 2026

No pongas un remiendo nuevo en un vestido viejo.

Nadie remienda un vestido viejo con un retazo de tela nueva, porque el remiendo fruncirá el vestido y la rotura se hará peor. Ni tampoco se echa vino nuevo en odres viejos. De hacerlo así, se reventarán los odres, se derramará el vino y los odres se arruinarán. Más bien, el vino nuevo se echa en odres nuevos, y así ambos se conservan.
(Mateo 9:16-17)

Estos versículos nos dan dos ejemplos. Primero dice que, una buena costurera no usará un pedazo de tela nueva para remendar un vestido viejo. De hacerlo así, en lugar de arreglar el problema, lo agravará.

El segundo ejemplo es sobre la producción del vino. Un buen conocedor de vinos sabe cuál es la mejor manera para almacenarlo de forma que se preserve su sabor y su calidad.

Cuando recibimos las enseñanzas de Jesús y decidimos seguirlo y servirle, el cambio debe ser total. No vamos a poner un parche aquí y otro allá, según lo que nos conviene. ¡No! Todo debe ser hecho nuevo, todo nuestro ser debe ser transformado sin diluir el mensaje del Señor.

Jesús trajo un mandamiento nuevo de amor que solo lo entiende bien, aquel que tiene el corazón transformado por la experiencia del amor misericordioso del Padre.

Si aún no lo has hecho, abre hoy tu corazón para que experimentes la totalidad de la transformación en Cristo y vivas en su amor por siempre.

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
(2 Corintios 5:17)

10/09/2026

Palabra de Hoy

viernes, 9 de octubre de 2026

El pan que da verdadera vida.

Yo soy el pan de vida. Sus padres comieron el maná en el desierto y murieron. Este es el pan que desciende del cielo para que el que coma de él no muera.
(Juan 6:48-50)

En nuestros días se da mucha importancia a la alimentación saludable. Se nos anima a cuidar lo que comemos, no solo para vivir más años, sino vivirlos con calidad. Sin embargo, existe una verdad aún más profunda: el ser humano no es solo cuerpo. Tiene alma y tiene espíritu. Por eso, para vivir plenamente, no basta con nutrir lo físico. También necesitamos cuidar y alimentar nuestro ser interior, nuestro espíritu, el lugar donde se define el sentido, la esperanza y la vida verdadera.

Es en Jesús, el pan que desciende del cielo, en quien encontramos la provisión superior a cualquier alimento temporal. Así como el maná sostuvo al pueblo de Israel por un tiempo, Cristo sostiene al ser humano para la eternidad. Todo lo que el mundo ofrece puede saciar por un momento, pero tarde o temprano volverá el vacío. Solo Jesús puede satisfacer el hambre más profunda del corazón y darnos una vida abundante que no se agota con el paso del tiempo.

Acercarnos a Jesús implica ir a él con fe, permitiendo que nuestra vida reciba y asimile su Palabra. Así como debemos comer el pan si deseamos que nos dé fuerza y energía, debemos recibir a Cristo con confianza, amor y obediencia. Recibir a Cristo transforma nuestra manera de pensar, de vivir y de amar. En comunión con él encontramos dirección, descanso y renovación diaria para el alma.

Hoy la invitación sigue abierta: ven a Jesús, aliméntate del pan de vida. Haz de tu relación con él una prioridad diaria. Permite que su Palabra nutra tu mente y tu corazón, y descubrirás que solo en Cristo hay vida verdadera, vida abundante y vida eterna. El que viene a Jesús y cree en él nunca más tendrá hambre ni sed.

10/08/2026

Palabra de Hoy

jueves, 8 de octubre de 2026

Permite que Dios dirija tu vida.

Mis caminos y mis pensamientos son más altos que los de ustedes; ¡más altos que los cielos sobre la tierra!
(Isaías 55:9)

¿Qué es lo que más deseas en el mundo? Puede que tengas grandes sueños, pero los sueños de Dios para ti son aún más grandes. Los planes que Dios hace nos bendicen por toda la eternidad. Por eso, este es el mejor deseo que puedes tener: que la voluntad de Dios se cumpla en tu vida.

No te dejes llevar por las corrientes del mundo que dicen que lo mejor que podemos tener es fama, dinero, poder. Muchas personas famosas alcanzan gran fama, acumulan grandes cantidades de dinero y tienen gran influencia sobre los que los siguen, pero son infelices, se sienten insatisfechos.

Solo Dios puede guiarte por el camino de la felicidad plena y la satisfacción. Andar en el camino del Señor y en su voluntad traerá grandes bendiciones a tu vida.

Dichoso es quien
no sigue el consejo de los malvados,
ni se detiene en la senda de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los burladores,
2 sino que en la Ley del Señor se deleita
y día y noche medita en ella.
3 Es como el árbol plantado a la orilla de un río
que, cuando llega su tiempo, da fruto
y sus hojas jamás se marchitan.
Todo cuanto hace prospera.
(Salmo 1:1-3)

¡Permite que Dios dirija tu vida!

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Rock Tavern, NY
12575

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Tuesday 7:30pm - 9:30pm
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