09/05/2026
“Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas.”
— Isaías 40:31
Mirando los videos de un amigo que le gusta caminar por la montaña, pienso en lo difícil que debe ser subir cuando el viento sopla con fuerza.
Pero mientras el viento dificulta sus pasos, a veces se puede ver un águila elevándose sobre el valle.
Es sabido que:
—El águila no puede detener el viento, pero aprende a aprovecharlo para elevarse.
Y pensando en eso analizo:
¿Todo viento que encuentro en contra necesariamente tiene que detenerme?
Quizás Dios no origine cada viento, pero lo permite. Porque El puede usar aquello que enfrento para llevarme más cerca de Él.