08/31/2026
A primera vista, no parece gran cosa. Agrietada. Remendada. Marcada por el paso del tiempo y por manos que la sostuvieron antes que las nuestras.
Pero mira más de cerca... ¡cada grieta cuenta una historia de haber sido llenada, vaciada y vuelta a llenar! No fue creada para quedarse quieta en un estante. Fue hecha para ser sostenida, para ser usada, para llevar algo que da vida a quien tiene sed.
Mujeres, sus grietas no las descalifican. ¡¡Son la prueba de que Dios las ha usado, una y otra vez, para Sus propósitos!!
La vasija que nunca se ha llenado no tiene nada que derramar.
No necesitas ser perfecta para ser elegida. Solo necesitas estar dispuesta a dejarte sostener en Sus manos y a derramarte por alguien más hoy mismo. 🕊️
Alguien de tu entorno necesita ver a una mujer que no tema a sus propias grietas; necesita ver que estas no marcan el fin de su utilidad, ¡¡sino que son la prueba de ella!!
She doesn’t look like much at first glance. Cracked. Mended. Weathered by hands that came before ours.
But look closer… every crack tells a story of being filled, poured out, and filled again! She wasn’t made to sit on a shelf. She was made to be held, to be used, to carry something life-giving to someone who’s thirsty.
Ladies, your cracks aren’t disqualifying you. They’re proof you’ve been used by God, again and again, for His purposes!!
The vessel that’s never been filled has nothing to pour.
You don’t need to be flawless to be chosen. You just need to be willing to be held in His hands and poured out for someone else today. 🕊️
Someone in your circle needs to see a woman who isn’t afraid of her own cracks, she needs to see that they’re not the end of her usefulness, they’re evidence of it!!