08/19/2026
Hay cosas que se han vuelto tan comunes que dejamos de cuestionarlas… pero que todos las hagan no significa que estén bien.
La mentira, el chisme, la crítica, la envidia, la doble cara, la indiferencia y el resentimiento pueden parecer pequeños, pero poco a poco afectan nuestro corazón y nuestra relación con Dios.
Hoy, más que mirar los errores de otros, examinemos nuestro propio corazón y pidamos a Dios que transforme nuestra manera de hablar, pensar y tratar a los demás.
Lo normal no siempre es correcto.
“Sea quitada de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritos y maledicencia, así como toda malicia.” — Efesios 4:31