07/22/2026
Hay batallas que llegan sin aviso, como aquella víbora que mordió la mano del apóstol Pablo. Muchos pensaron que caería, que el veneno lo destruiría, pero él hizo algo poderoso: sacudió la víbora en el fuego y siguió adelante.
Así también hay personas que han sido mordidas por la traición, el rechazo, el fracaso, el pecado o la tristeza. El enemigo quiso detenerte, apagar tu fe y hacerte creer que no ibas a levantarte. Pero Dios no te llamó a morir en la prueba, sino a vencer en medio de ella.
Hoy es tiempo de sacudir todo lo que te quiso destruir:
* sacude el miedo,
* sacude la culpa,
* sacude la amargura,
* sacude lo que te ata al pasado.
Lo que te mordió no tendrá la última palabra.
Si Dios te sostiene, ningún veneno espiritual podrá destruir el propósito que Él tiene contigo.
Como Pablo, permanece firme, porque después del fuego vendrá el milagro, y después de la prueba vendrá el testimonio. PASTOR MM