07/08/2021
¡¡¡PARA QUE NUNCA DEJES DE ORAR!!!
"... sed, pues, sobrios, y velad en oración" 1Pedro 4:7b.
"Cuando dejas de orar"
Cuando dejas de orar comienzas a equivocar tus prioridades.
Cuando dejas de orar tu testimonio ya no será tan bueno.
Cuando dejas de orar comienzas a tomar decisiones pobres, carnales y de poca importancia para tu vida.
Cuando dejas de orar, dejas de tomar en serio a Dios y Su Palabra.
Cuando dejas de orar comienzas a perder tu poder de vida como hijo de Dios.
Cuando dejas de orar, dejas de obtener victorias.
Cuando dejas de orar comienzas a perder vista espiritual para ver las oportunidades.
Cuando dejas de orar tus sentidos espirituales comienzan a fallar.
Cuando dejas de orar comienzas a perder el temor a Dios y tu propia santidad.
Cuando dejas de orar pierdes visión, inspiración, excelencia, denuedo para servir a Dios, y comienzas a cometer errores.
Cuando dejas de orar tu vida pierde frescura y comienzas a decaer.
Cuando dejas de orar comienzas a perder terreno delante del diablo, terreno que te costó con mucha oración conquistar.
Cuando dejas de orar Dios, Su Palabra pierden importancia en tu vida.
Cuando dejas de orar te desenfocas de la guerra espiritual que tienes que librar. Ya no te enfocarás contra Satanás, sino contra tus hermanos.
Cuando dejas de orar la frialdad espiritual tomará el lugar del fuego de Dios, comenzarás a amargarte, esconderte, y apartarte de los que te aman.
Cuando dejas de orar comienzas a competir innecesariamente, en lugar de trabajar en equipo.
Cuando dejas de orar la amargura se apoderará de tu corazón, te sentirás atacado, ofendido por cualquier suceso, serás arrogante y difícil de corregir, rechazarás la disciplina, te creerás mejor que todos o con más razón que todos. Te endurecerás y perecerás.
Cuando dejas de orar tu luz se convierte en tinieblas.
Cuando dejas de orar te conformarás con este mundo. No tendrás fuerzas para resistirle y someterte a Dios.
Cuando dejes de orar. VUÉLVETE URGENTE A LA ORACIÓN, ES DE VIDA O MUERTE. DIOS SIGUE ESTANDO A LA DISTANCIA DE TU FE Y DE TU ORACIÓN.