05/22/2026
“La justicia engrandece a la nación;
Mas el pecado es afrenta de las naciones.” (RVR1960)
Reflexión
Este versículo nos enseña que una nación no se fortalece solamente con riquezas, poder o tecnología, sino con justicia, rectitud y temor de Dios. Cuando las personas viven haciendo lo correcto, ayudando al necesitado, hablando verdad y caminando en obediencia, la sociedad se levanta y prospera.
Pero también advierte que el pecado trae vergüenza, división y destrucción. Lo que aleja a un pueblo de Dios termina debilitándolo desde adentro.
La transformación de una nación comienza en el corazón de cada persona:
* en familias que oran,
* en iglesias que predican la verdad,
* en creyentes que viven con integridad aun cuando nadie los ve.
Como hijos de Dios, somos llamados a ser luz donde estemos. Cada acto de justicia, amor y obediencia glorifica al Señor y bendice a nuestra comunidad.
“Las naciones se levantan con justicia, pero los corazones transformados por Dios son el verdadero comienzo del cambio.” ✨