02/24/2026
LETANÍAS DE LA HUMILDAD ( Card. Merry del Val)
Jesús, manso y humilde de Corazón, Óyeme:
Después de cada frase se dice: líbrame, Jesús.
Del deseo de ser estimado,
Del deseo de ser amado,
Del deseo de ser ensalzando,
Del deseo de ser respetado,
Del deseo de ser alabado,
Del deseo de ser preferido a otros,
Del deseo de ser consultado,
Del deseo de ser aprobado,
Del temor de ser humillado,
Del temor de ser despreciado,
Del temor de ser reprendido,
Del temor de ser calumniado,
Del temor de ser olvidado,
Del temor de ser ridicularizado,
Del temor de ser injuriado,
Del temor de ser juzgado con malicia
Jesús, hazme la gracia de desear.
Que otros sean más amados que yo,
Que otros sean más estimados que yo,
Que otros crezcan en la opinión del mundo y yo me disminuya,
Que otros sean elegidos y yo no,
Que otros sean ensalzandos y yo desdeñado,
Que otros sean preferidos a mí en todo,
Que los demás sean más santos que yo con tal que yo sea todo lo santo que pueda,
Concédeme, Jesús:
El conocimiento y el amor de mi nada,
El perpetuo recuerdo de mis pecados,
La persuasión de mi mezquindad,
El aborrecimiento de toda vanidad,
La pura intención de servir a Dios,
La perfecta sumisión a la voluntad del Padre,
El verdadero espíritu de compunción,
La ciega obediencia a los superiores,
El santo odio a toda envidia y celo,
La prontitud en el perdón de las ofensas,
La prudencia de callar en los asuntos ajenos,
La paz y caridad con todos,
El ardiente deseo del desprecio y humillaciones,
El ansia de ser tratados como tú,
Y la gracia de saber aceptarlo santamente.
Santa María, Reina, Madre y Maestra de los humildes.
-Ruega por mi.
San José, proyector y modelo de los humildes.
-Ruega por mi.
San Miguel Arcángel, que fuiste el primero en abatir a los soberbios.
- Ruega por mi.
Santos todos, santificados por el espíritu de la humildad.
- Rogad por mi.
Oración:
Oh Jesús que, siendo Dios, te humillaste hasta la muerte, y muerte de cruz, para ser ejemplo perenne que confunda nuestro orgullo y amor propio. Concédenos la gracia de aprender y practicar tu ejemplo, para que humillándonos como corresponde a nuestra miseria aquí en la tierra, podamos ser ensalzados hasta g***r eternamente de ti en el cielo.
Amén.