03/16/2022
Han sido tantas las promesas que te he hecho, Señor.
Y tantas las que no he podido cumplir.
Empiezo cada semana, con la mejor de las intenciones.
Hago una señal en mi frente, y susurro tu nombre.
Tu compañía se hace tan presente.
Esta semana seguro que lo logro.
Pero a medida que pasa el día, la vida me gana.
Entre el trabajo, las risas y esas ganas locas de comerme el mundo…
Olvido mis promesas.
¿Cómo puedo olvidarte, si eres lo que más amo?
¿Cómo puedo olvidarte si tu rostro tierno me mira desde arriba?
Me llamas una y otra vez y yo te ignoro.
Quisiera no escucharte,
quisiera no encontrarme con tus ojos,
con tus palabras tiernas,
que me recuerdan las promesas que he roto.
Cuando la noche llega,
cuando todo parece estar perdido,
y todos parecen abandonarme,
Tú eres esa permanencia eterna.
Llena de vergüenza por todo lo que quise darte y no pude
me pregunto si podrías recibirme de nuevo,
me pregunto si me darías otra oportunidad…
Como si nada hubiera sucedido,
miras mi corazón sincero.
Me miras como si fuera la única, tú preferida,
y me recibes de nuevo, una y otra vez, y otra vez.
Quisiera ser yo la que camina contigo estos 40 días.
Pero sé que en realidad eres tú, Señor.
Eres tú el que acompaña mi camino,
el que renueva mis fuerzas,
incluso cuando parece que yo te olvido.
Camina conmigo Señor, estos 40 días
y por toda la vida.
✍ Meditación escrita por Silvana Ramos, Directora de contenido en Catholic Link.
Mira la galería completa ➡ https://catholic-link.com/imagenes/galeria-meditacion-caminas-conmigo-senor-cuaresma-silvana-ramos/