12/26/2025
¿Sabías que ser Adorador Eucarístico es un gran privilegio?
¿Sabías que los ADORADORES del SANTÍSIMO son hombres y mujeres super consentidos de DIOS?
Mateo 4,10: JESÚS nos dice: Adorarán al SEÑOR tu DIOS y a Él solo le servirás.
Cuando un Adorador ora ante el SANTÍSIMO, ocurre algo sobrenatural, pues del Santísimo sale una luz como una onda expansiva que irradia solo misericordia y bendición del corazón de JESÚS, la cual ilumina a la parroquia, al Sacerdote, a los grupos parroquiales y a las familias de la parroquia, y especialmente a ti cuando está en su presencia Adorandole.
Juan 8,12: Otra vez JESÚS les habló, diciendo: yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, si no que tendrá la luz de la vida.
El poder de DIOS se activa en el SANTÍSIMO cuando un Adorador dobla sus rodillas y empieza a Orar, Adorar, Bendecir y a Glorificar al Rey, al Todopoderoso, al SEÑOR de señores, al Resucitado, al Amor de los Amores, al Misericordiose, al Dador de vida, al Pan bajado del Cielo, al que nos da la vida eterna, al más bello, lindo, hermoso y maravilloso, que es JESÚS EUCARISTÍA.
JUAN 4,23-24: JESÚS dice: pero llega la hora (ya estamos en ella) en que los adoradores verdaderos Adorarán al PADRE en espíritu y en verdad, porque así quiere el PADRE que sean los que le Adoren.
UN Adorados EUCARÍSTICO se convierte en regocijo del SEÑOR.
un Adorador es la alegría de CRISTO y esperanza de nuestra Iglesia.
Un Adorador es fuego de DIOS y luz de CRISTO para la conversión y salvación de las almas.
Un Adorador del SANTÍSIMO tiene el mejor de los puestos en el Cielo.
Ser Adorador es lo máximo, no hay nada comparable, no un Apostolado o grupo que supere tan alta distinción y Bendición.
Ser Adorador es un privilegio, un regalo de DIOS, es un verdadero milagro.
Ser Adorador es todo un honor y una responsabilidad grande y sublime.
Ser ADORADOR del SANTÍSIMO es estar cerca del corazón de DIOS, ser Adorador del SANTÍSIMO es velar y contemplar el rostro de DIOS.
Ser ADORADOR es lo mejor que le pueda pasar a un bautizado.
La mejor y la más valiosa de las herencias que un Obispo, o un Sacerdote, un padre o una madre de familia puede dejarles a sus hijos es: Que sus fieles y sus hijos sean Adoradores Nocturnos del SANTÍSIMO SACRAMENTO.