06/28/2026
👹Por qué el demonio ataca con tanta fuerza a los matrimonios que se casaron por la Iglesia?
No es porque sean perfectos, sino porque un matrimonio sacramental tiene una misión muy grande.
Cuando un hombre y una mujer se unen en el Sacramento del Matrimonio, su amor se convierte en un signo visible del amor de Cristo por su Iglesia. De esa unión pueden nacer familias que vivan la fe, eduquen a sus hijos en el Evangelio y sean luz para el mundo.
Por eso, el enemigo busca sembrar división, orgullo, resentimiento, infidelidad, falta de diálogo y desesperanza. Sabe que, si logra destruir un matrimonio, también puede causar un profundo daño a toda una familia.
Sin embargo, los católicos no debemos vivir con miedo. Cristo ya venció al pecado y al demonio. Los esposos que permanecen unidos a Dios cuentan con una gracia especial recibida en el sacramento para superar las pruebas.
La oración en pareja, la participación frecuente en la Eucaristía, la confesión, el perdón mutuo y el rezo del Santo Rosario son armas espirituales muy poderosas para fortalecer el matrimonio.
Las dificultades existen en todos los matrimonios, pero no todas deben interpretarse como una acción extraordinaria del demonio. Muchas nacen de las debilidades humanas, del cansancio, de la falta de comunicación o de heridas personales. Precisamente por eso, la gracia de Dios y el esfuerzo de los esposos son fundamentales para crecer en el amor.
🙏 Oremos hoy por todos los matrimonios, para que permanezcan fieles a Dios, se amen hasta el final y sean un testimonio vivo del amor de Cristo.
“Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.” (Mateo 19, 6)