06/24/2025
Juan 12:44-50
Jesús está explicando su representación como Hijo de Dios y embajador del cielo.
El Maestro nos explica que él es el reflejo del Padre, que quienes creen en él, creen en el Padre, que todo lo que ven en él, también está en el Padre, que los que escuchan sus palabras, escuchan al Padre hablar.
Por eso, Jesús enseña la Palabra del Padre y su conocimiento como Dios y el Método de Salvación a través del Evangelio de Jesucristo, pero no juzga a aquel que NO le obedece. Porque Jesús solo vino a salvar al mundo y no a juzgarlo, ni a condenarlo.
¿Por qué? En el versículo 48 dice: "el que no cree en las palabras de Jesús tiene juez y el juez es la misma palabra que Jesús dio."
En otras palabras nosotros mismos nos condenamos al no creer en Jesús, al no creer en el evangelio de Cristo, al no creer en sus Palabras que son enviadas desde el trono celestial por su Padre.
Si Jesús dice: "ama a tu prójimo" y no lo amamos, nos hemos condenados por desobediencia.
Si la Palabra dice: "en mi nombre echarán fuera demonios" y no lo creemos no podremos someter al enemigo y nos convertimos en su presa.
Es aquí donde se cumple cuando Jesús dice: "yo soy la verdad" pues si Jesús es la verdad, todo lo que Jesús dice tiene que ser verdad, pero no solo porque Jesús lo dice, sino porque fue enviado con mandamiento del Padre que es quién lo dice (versículo 49)
"Que son para vida eterna" (versículo 50)
Por lo que Jesús enseña que debemos seguir las ordenanzas que Él habló aquí en la tierra, enviadas del cielo, pues estos mandamientos son para preservar nuestra vida espiritual la cual es eterna en los cielos.
Por consiguiente, si no seguimos los mandamientos de Jesús en esta vida terrenal, la vida eterna que conseguiremos es en el lugar de los desobedientes, donde hay lloro y crujir de dientes. Pero esto siempre, siempre, siempre será nuestra decisión y nuestra responsabilidad, por lo que Dios no te obligará a tomar un bando.
Tanto el cielo como el In****no nos prometen una recompensa eterna, una es un reinado de Paz y la otra es un Tormento.
Tomemos un lado, porque estar en el medio no es una opción existente, no hay tregua entre estos dos reinos.
Yo te invito a que sigas la luz de Cristo y tomes la herencia de la Paz, el gozo, y la Salvación.