08/12/2024
En una serie de acciones que fueron denunciadas en noviembre del año pasado que propiciaron una ilegal aprehensión en contra de un grupo de evangélicos en el poblado de San Isidro el Arenal, en el municipio de San Juan la lana, en el estado de Oaxaca, que hizo necesaria la intervención de las autoridades estatales y federales para la restitución de todos los servicios que les habían sido arrebatados (luz, agua, drenaje, permitirles el libre tránsito, los niños habían sido expulsados de la escuela, etc) y darles garantías pues estaban bajo la amenaza de expulsarlos de la comunidad y despojarlos de todos sus bienes.
A unos meses, y sin que ninguna autoridad haya hecho nada al respecto, este grupo de evangélicos de la Iglesia Cristiana Interdenominacional, AR han vuelto a ser víctimas de la agresión de quienes escudados en la tradición de “usos y costumbres” los esta expulsando y ahora les han quemado el lugar que usaban como templo y les han robado su ganado, entre otros insultos y agresiones. La mayor indignación es la indolencia de las autoridades, su ineficacia o complicidad. Resaltamos la extraordinaria paciencia de los padres de familia cristianos que han soportado todo tipo de insultos y vejaciones y que aún puede escalar al grado de que se atente contra sus vidas o que tomen la justicia en sus manos.
De verdad, el Estado Mexicano hará oídos sordos a esta situación? Será un caso más sin resolver como el de la comunidad evangélica en Huejutla, Hidalgo?, o los cientos de familias de cristianos que han sido expulsados de sus hogares en Chiapas por el crimen organizado quiene han cerrado más de cien templos haciendo que la población huya internándose en las montañas o incluso refugiándose en Guatemala?
Hacemos un enérgico reclamo al Gobernador del Estado de Oexaca, Salomón Jara Cruz, a la Secretaria de Gobernación Luisa Maria Alcalde Luján, a que tomen cartas en el asunto inmediatamente y restituyan a las familias evangélicas agredidas y castiguen a los responsables de este abuso.
Además haremos una denuncia ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos y otras instancias judiciales internacionales ante la apatía de las autoridades mexicanas por no garantizar la libertad religiosa en el país.en una serie de acciones que fueron denunciadas en noviembre del año pasado que propiciaron una ilegal aprehensión en contra de un grupo de evangélicos en el poblado de San Isidro el Arenal, en el municipio de San Juan la lana, en el estado de , que hizo necesaria la intervención de las autoridades estatales y federales para la restitución de todos los servicios que les habían sido arrebatados (luz, agua, drenaje, permitirles el libre tránsito, los niños habían sido expulsados de la escuela, etc) y darles garantías pues estaban bajo la amenaza de expulsarlos de la comunidad y despojarlos de todos sus bienes.
A unos meses, y sin que ninguna autoridad haya hecho nada al respecto, este grupo de evangélicos de la Iglesia Cristiana Interdenominacional, AR han vuelto a ser víctimas de la agresión de quienes escudados en la tradición de “usos y costumbres” los esta expulsando y ahora les han quemado el lugar que usaban como templo y les han robado su ganado, entre otros insultos y agresiones. La mayor indignación es la indolencia de las autoridades, su ineficacia o complicidad. Resaltamos la extraordinaria paciencia de los padres de familia cristianos que han soportado todo tipo de insultos y vejaciones y que aún puede escalar al grado de que se atente contra sus vidas o que tomen la justicia en sus manos.
De verdad, el Estado Mexicano hará oídos sordos a esta situación? Será un caso más sin resolver como el de la comunidad evangélica en Huejutla, Hidalgo?, o los cientos de familias de cristianos que han sido expulsados de sus hogares en Chiapas por el crimen organizado quiene han cerrado más de cien templos haciendo que la población huya internándose en las montañas o incluso refugiándose en Guatemala?
Hacemos un enérgico reclamo al Gobierno del Estado de Oaxaca, Gobernador del Estado Salomón Jara Cruz, a la Secretaria de Gobernación Luisa Alcalde, a que tomen cartas en el asunto inmediatamente y restituyan a las familias evangélicas agredidas y castiguen a los responsables de este abuso.
Además haremos una denuncia ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos y otras instancias judiciales internacionales ante la apatía de las autoridades mexicanas por no garantizar la libertad religiosa en el país.