08/24/2026
La Palabra de hoy vino de Filipenses 1:3–5.
AMIGOS EN LA MISMA MISIÓN
Hoy usamos la imagen de una orquesta.
Muchos músicos, diferentes instrumentos y diferentes funciones. No todos tocan lo mismo ni entran al mismo tiempo.
Incluso el que toca el triángulo quizás participa solamente unos segundos, pero eso no hace que su parte sea menos importante.
En una orquesta cada uno tiene su parte, pero todos siguen la misma partitura y una misma dirección.
Y Filipenses nos recordó que así también funciona la iglesia.
Pablo habla de koinōnía: no solamente estar juntos, sino participar juntos en una misma causa.
1. LA MISIÓN ES DE TODOS
Filipenses 1:5 / Efesios 4:16
No todos hacemos lo mismo, pero todos tenemos una parte.
Por eso una iglesia misionera no pregunta solamente:
“¿QUIÉN VA?”
Sino:
“SEÑOR, ¿CUÁL ES MI PARTE EN ESTA MISIÓN?”
2. LA MISIÓN REQUIERE QUE DEJEMOS EL “YO”
Filipenses 2:3–5 / 1 Corintios 1:10
Trabajar juntos requiere humildad.
No siempre será mi idea, mi manera o mi oportunidad.
Cuando Dios usa a otro, celebramos y apoyamos.
Porque no somos competidores.
Somos amigos en misión.
3. LA MISIÓN REQUIERE QUE CAMINEMOS EN UNA MISMA DIRECCIÓN
Filipenses 1:27
Tenemos diferentes dones y diferentes funciones, pero avanzamos juntos en una misma dirección:
Que el Evangelio avance y que Cristo sea conocido.
Esta es la cultura que queremos seguir formando en Casa de Oración.
Como en la orquesta, cada uno tiene una función, pero ninguno está tocando su propia canción.
Si Dios te ha plantado en esta iglesia, sé parte de lo que Él está haciendo aquí.
Sirve aquí. Desarrolla aquí los dones que Dios te ha dado y encuentra tu lugar en la misión.
No se trata de construir “mi ministerio”.
Se trata de edificar Su Iglesia y cumplir juntos Su misión.
Así que la pregunta sigue siendo:
“SEÑOR, ¿CUÁL ES MI PARTE EN ESTA MISIÓN?”
Diferentes funciones.
Una misma dirección.
Cada uno haciendo su parte.