09/06/2026
Un mensaje poderoso no depende de qué tan impresionante suene quien lo predica.
Dios puede usar palabras sencillas cuando vienen de una vida rendida al Espíritu Santo. Lo importante es que Su Palabra llegue al corazón, produzca fruto y acerque a Su pueblo.
La iglesia no fue llamada a dividirse por personalidades o preferencias. Fuimos llamados a recibir de Dios, aceptarnos unos a otros y cuidar la unidad que Él nos ha dado.
Que nuestro corazón siempre tenga más hambre de la presencia de Dios que admiración por la elocuencia de una persona.