11/01/2026
Hay cosas que disfrutamos hoy y mañana ya no están.
El cuerpo cambia, las etapas pasan y muchas cosas que valoramos son temporales. Pero si hemos recibido el perdón de Dios y nuestra vida ha sido rendida a Cristo, ya hemos recibido lo más grande.
Y aun cuando por fuera nos desgastamos, por dentro podemos ser renovados día tras día cuando nuestro corazón permanece conectado con Dios.
No te conformes con estar cerca de las cosas de Dios. Busca Su presencia.