04/13/2025
Hay momentos en la vida en los que sentimos que estamos rodeados de leones: problemas, enfermedades, traiciones, angustias… circunstancias que parecen devorarnos poco a poco. A veces, nos encontramos en una especie de fosa, donde la oscuridad y el miedo quieren apoderarse de nuestra mente y nuestro corazón.
Pero quiero decirte hoy algo que viene directo del corazón de Dios: Él está contigo, incluso en el foso.
Tal como ocurrió con Daniel en el foso de los leones, Dios no lo libró de caer, pero sí estuvo con él dentro de la prueba. No siempre seremos librados del problema, pero sí seremos sostenidos en medio de él.
Dios tapará la boca de los leones. Eso significa que aquello que se levantó para destruirte, no podrá tocarte. El enemigo puede rugir, puede amenazar, pero no podrá consumirte porque el ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen y los defiende (Salmos 34:7).
No temas. Dios pelea por ti. Él no te ha olvidado. Él no ha cerrado sus oídos a tus oraciones. Él está obrando, aunque no lo veas. Él es especialista en mostrar Su gloria en los momentos más oscuros.
Cuando todo parezca perdido, recuerda: no estás solo en la fosa. Hay una luz que desciende desde lo alto, y esa luz es Cristo, que te cubre con Su presencia.
No permitas que el miedo te robe la fe. No dejes que las circunstancias dicten tu destino. ¡Confía en Aquel que tiene el poder para cerrar la boca de los leones y darte la victoria cuando todo parecía perdido!
Dios está contigo. Confía. Él pelea tus batallas.