06/26/2026
Uniendo corazones:
“Yo mismo hice todo lo que existe. Todo es mío». El SEÑOR lo ha dicho. «Pero este es a quien aprecio: la persona humilde con un espíritu abatido que tiembla ante mi palabra. ¿Abriré el vientre sin dejar dar a luz?», dice el SEÑOR. «¿Voy a cerrar el vientre, siendo que soy el que hace dar a luz?», dice tu Dios.”
Isaías 66:2, 9 PDT
La palabra de Dios nos dice, que aunque Él creó todo y es dueño de todo, lo que realmente le importa no es lo externo ni las apariencias, sino un corazón humilde y sincero. Hoy en día, muchas personas viven corriendo detrás de logros, dinero o reconocimiento, pensando que eso es lo más importante, pero Dios mira algo diferente, cómo vivimos, cómo reaccionamos, si escuchamos su palabra y la respetamos. También nos enseña que si Él empieza algo en nuestra vida, lo va a terminar; así como no deja un nacimiento a medias, tampoco deja inconclusos sus planes con nosotros. Por eso, aunque a veces tengamos dudas o dificultades, podemos confiar en que Dios está obrando y cumplirá lo que prometió.
Padre Santo, ayúdame a vivir con humildad, a escuchar tu palabra con respeto y a confiar en que todo lo que tú comienzas en mi vida lo vas a completar. Quita de mí el orgullo y enséñame a depender más de ti cada día, aun en medio de las pruebas. Fortalece mi fe cuando tenga dudas y recuérdame que tus tiempos son perfectos. Forma en mí un corazón sensible a tu voz, dispuesto a obedecer y a honrarte en todo lo que haga en el nombre de Jesús.