06/06/2026
Celebración de una vida
🗓️Sábado 6 de Junio
🕘4:30pm - 8:00pm
📍8001 Silver Star Rd. Orlando, Florida
María Ruiz: Una Vida de Fe, Liderazgo y Amor Incondicional
(21 de marzo de 1959 – 29 de mayo del 2026)
Sus Primeros Pasos y la Construcción de su Hogar
María Ruiz nació el 21 de marzo de 1959, creciendo en el seno de un hogar cristiano donde sus padres, fieles Adventistas del Séptimo Día, sembraron en ella las semillas de la fe y el servicio que definirían toda su existencia. En el año 1975, a la temprana edad de 16 años, unió su vida en matrimonio con Víctor Ruiz. Juntos, entrelazando sus sueños y su devoción a Dios, comenzaron a construir una hermosa familia que bendijo sus vidas con tres hijos: dos niñas y un niño.
Una Guerrera y Líder en el Ministerio de los Niños y Jóvenes
Desde muy joven, María descubrió que su mayor pasión era trabajar para el Señor a través de las nuevas generaciones. A los 17 años ya dirigía los Clubes de Conquistadores, un ministerio que se convirtió en el motor de su vida. Siempre radiante y feliz cuando estaba rodeada de niños, se desempeñó con amor y paciencia como maestra de Escuela Sabática.
En la década de los 80, la familia trasladó su hogar a Puerto Rico, específicamente a la Iglesia Adventista Ponce 6. Allí, el espíritu dinámico de María no se detuvo: ayudó a formar a los Conquistadores y al cuerpo de Cadetes Médicos. Quienes la conocieron en esa época la recuerdan como una verdadera guerrera. Era capaz de liderar largas caminatas bajo el sol y poseía una determinación inquebrantable; tanto así, que en una ocasión lideró una huelga pacífica en un campamento de cadetes para defender el bienestar de sus muchachos ante la falta de alimentos. Su valentía la hizo ganarse la admiración profunda de todos.
Expandiendo el Legado:
De Nueva York a Florida
A mediados de los años 80 y durante la década de los 90, la familia Ruiz llevó su misión a Nueva York. En la iglesia de East New York, en Brooklyn, María fundó el Club de Aventureros, dejando una huella imborrable en los más pequeños. Al mismo tiempo, junto a su inseparable esposo Víctor, dedicó sus energías a estructurar el cuerpo de Cadetes Médicos en las iglesias de Soundview Spanish, Manhattan, Central Brooklyn y muchas otras congregaciones de la gran ciudad.
Finalmente, el llamado del servicio la trajo al estado de la Florida. Fiel a su llamado, continuó extendiendo el ministerio de los clubes en la iglesia de South Orlando Spanish, consolidando un legado que hoy vive en el corazón de cientos de niños y jóvenes que crecieron bajo su guía y protección.
El Corazón de su Hogar
Más allá de su incansable labor eclesiástica, María era una madre ejemplar, una abuela amorosa y el pilar de su casa. Disfrutaba al máximo cocinar para los suyos y pasar tiempo de calidad con sus hijos y nietos. Quienes tuvieron el privilegio de ser criados y guiados por ella recuerdan con una sonrisa que era una mujer firme: sabía regañar y corregir cuando era necesario, pero siempre lo hacía a su modo único, con un trasfondo de amor puro y la firme intención de formar personas de bien.
María Ruiz nos deja un vacío profundo, pero también un legado extenso y luminoso. Su vida fue un testimonio vivo de lo que significa ser un siervo de Dios.
“Te amamos, tu recuerdo será eterno. Tu familia y amigos te despedimos con la firme esperanza de que pronto la veremos cuando Jesús venga.”
West Orlando Spanish 🙏