01/11/2026
20 MALOS HÁBITOS QUE DEBEMOS EVITAR EN EL TEMPLO.
No es una crítica. Es un llamado a la reflexión.
1. Llegar constantemente a los cultos y reuniones. Esto demuestra que tu amor por Dios y por las cosas del Reino se ha enfriado.
2. Permitir que tu suene fuerte durante el culto. Ponlo en silencio o apágalo.
3. Hacer o recibir llamadas durante el servicio. Esto revela cuál es tu verdadera prioridad.
4. Masticar . La iglesia no es un cine. Muestra reverencia a Dios.
5. Permanecer sentado sin razón de salud, cuando se invita a arrodillarse o colocarse de pie. Refleja espiritual.
6. Mirar constantemente el reloj durante el culto. Denota en la presencia de Dios.
7. Chatear, publicar o jugar en el durante el servicio. Es una muestra de carnalidad.
8. Irte antes de la bendición final sin una razón válida. Es una falta de respeto a Dios y a Su siervo.
9. Quedarte conversando mientras el culto continúa dentro. Dentro se adora a Dios, afuera se chismea. ¿De qué lado estás?
10. Menospreciar a otros por su ropa, origen o . La iglesia es un hospital, no una pasarela de moda.
11. No de la alabanza, la oración o la lectura bíblica. No viniste a ver un espectáculo, viniste a adorar a Dios.
12. durante la predicación. Esto distrae a los demás y es una falta de respeto a Dios.
13. Entrar y salir repetidamente del templo sin una razón justificada. Esto distrae a la congregación y muestra falta de respeto por el culto.
14. No llevar tu o negarte a abrirla. Un cristiano sin la Palabra es un guerrero sin espada.
15. Llegar al templo y no ni mostrar cortesía cristiana. La indiferencia contradice el espíritu de comunión y amor fraternal.
16. o beber durante el culto sin necesidad. La casa de Dios no es un comedor; mantén una actitud de respeto y concentración.
17. Permitir que tus corran, griten o distraigan durante el culto sin corrección. La adoración requiere orden y enseñanza desde temprana edad.
18. Negarte a sentarte donde los te indican, cuando sea necesario. Es una señal de orgullo y desorden.
19. Ir al templo sólo por la participación y no quedarse a escuchar el mensaje, cuando no hay razón justificada. Esto demuestra falta de interés.
20. Ir al templo para llamar la atención, o lucirse, sin un interés genuino en alabar a Dios. Esto revela un corazón centrado en sí mismo y no en la adoración sincera que Dios merece.
El templo es un lugar apartado para encontrarnos con Dios. Mejorar nuestro en la casa del Señor no es una cuestión de normas externas, sino de un corazón reverente y agradecido. Que este nuevo año aprendamos a honrar a Dios con nuestra actitud, nuestro tiempo y nuestra atención, recordando que cuando tratamos con respeto Su presencia, Él transforma nuestra vida y fortalece nuestro testimonio. Honremos a Dios con disciplina y reverencia, en el nombre de Jesús.