05/31/2026
¡Lean la más reciente columna del arzobispo Coakley!
"Las oraciones y el ejemplo de María son tan poderosos para nosotros precisamente porque ella está tan perfectamente unida a la voluntad divina de su Hijo y se convierte así en un instrumento de su gracia para nosotros.
En la Visitación, María nos brinda un ejemplo de cómo vivir como discípulo. Primero, se entrega de buena gana y con alegría a la voluntad de Dios y a su amorosa providencia. Segundo, recibe con gratitud y humildad los dones y sufrimientos que Dios le concede como parte de su voluntad divina. Tercero, ella emplea esos dones con generosidad y cariño para llevar una vida al servicio de los demás. Estos gestos son aspectos fundamentales de la vida de discipulado y los vemos perfectamente plasmados en la vida de nuestra Santísima Madre.
En una audiencia general reciente celebrada en la Plaza de San Pedro, el papa León XIV nos planteó una pregunta que debemos reflexionar al concluir este mes dedicado a María: “¿Miro a María como modelo, miembro excelente y madre de la Iglesia, y le pido a Ella que me ayude a ser discípulo fiel de su Hijo?” (13 de mayo, 2026).
María puede ser para nosotros un verdadero modelo, intercesora y Madre. En nuestro empeño por seguir a su Hijo con mayor fidelidad, nada mejor que encomendarnos a Él a través de Nuestra Señora".
“Porque ha he hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre”. (Lucas 1,49). Con estas palabras, María alaba a Dios por el don de la salvación que Él nos ofrece en su Hijo, Jesucristo. El “Magníficat”, tal y como lo conocemos, es un cántico pronunciado por Nuestra S...