01/09/2025
MEDITACIÓN
No soy una conocedora del vino, pero entiendo que el vino fresco necesita respirar. Cuando se descorcha, se libera la presión acumulada, permitiendo que el oxígeno realce su sabor. En la vida, tú y yo también sentimos cómo se construye la presión dentro de nosotros. Y al igual que el vino fresco, necesitamos respirar. Permíteme contarte lo que quiero decir. Hace años, al recuperarme de una enfermedad, me hicieron una prueba. Tenía que soplar en un tubo, con todas mis fuerzas y por el mayor tiempo posible. Me explicaron que eso eliminaría toxinas y ampliaría mi capacidad pulmonar.
De la misma manera, si estamos reteniendo dolor, miedo o rencor, es fácil olvidar el poder de un buen suspiro. Al borde de estallar por la presión, podemos liberar los sentimientos y pensamientos tóxicos que nos impiden entrar en la Presencia del Dios que nos ama. Al exhalar con fe, podemos inhalar Su gracia. Así que, adelante, libera lo que te estorba en este momento. Un sabor más refinado te espera. Es hora de respirar.
ORACIÓN
Amado Padre Celestial, gracias por el "vino fresco" que has colocado dentro de mí, que espera el oxígeno de tu gracia para conocerte y darte a conocer. Cuando las presiones de la vida comiencen a acumularse, ayúdame a recordar respirar. Elijo exhalar cada preocupación en Tu presencia e inhalar Tu gracia y fortaleza. En el Nombre de Jesús, oro. Amén.