08/28/2026
El ajo no huele a nada mientras está entero. Ábrelo y ahí se dispara todo.
Dentro del diente hay dos sustancias que la planta guarda separadas, en compartimentos distintos, sin que se toquen nunca. Cuando lo cortas o lo machacas, esas paredes se rompen. En cuestión de segundos las dos sustancias se juntan y de ahí sale el compuesto que te pica la nariz — el mismo que funciona como veneno contra los hongos y bacterias que quieren comerse la planta.
La planta arma esa defensa toda su vida en dos piezas separadas. Solo las junta cuando algo la hiere.
Pablo describió algo parecido en cómo actúa Dios: "Lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios... y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios" (1 Corintios 1:27-28).
Dios no busca lo que impresiona a la gente (Generalmente el azúcar) Va directo a lo que aparta, a lo que no le gusta a todos, y ahí mismo mete su fuerza.
¿Qué parte de ti has escondido pensando que es demasiado rara para que Dios la use?