Somos seguidores de Cristo, cuando vamos en los senderos de nuestras vidas procuramos mostrarles a otros lo que él ha hecho con nosotros, tratamos de amarlos como él nos ha amado, serviles como él nos ha servido, quizá Dios nos conceda la oportunidad de observar los cambios en sus vidas, tal y como ha sucedido con nosotros. No es que seamos perfectos, tampoco de ya hayamos alcanzado todo, solament
e seguimos adelante por ver si logramos asir aquello por lo que Cristo nos alcanzó. Creemos que la biblia es la palabra de Dios, creemos en Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, creemos en la trinidad. Creemos que somos pecadores, y que la consecuencia del pecado es la muerte, es decir la separación de Dios. Creemos que Dios nos ama, que Jesucristo voluntariamente ofreció su vida pagando por nuestros pecados. Si creemos en él, lo que hizo, nos arrepentimos de nuestros pecados y le recibimos, nos perdona y nos da potestad de ser hechos sus hijos. No seremos condenados y nos da vida. Todo por gracia de Dios, no por obras para que nadie tenga de que gloriarse. Una vez transformados, continuamos obedeciéndole y cumpliendo la misión que nos encomendó, de compartir su palabra y hacer discípulos.