07/24/2023
¿Sientes que no puedes dejar amistades perjudiciales en tu vida? ¿Sientes que siempre caes en los mismos pecados y no logras encontrar una solución para ello? ¿Sientes que en un momento estás cerca de Dios y en otro momento estás cerca del mundo? Si te has identificado con una de estas preguntas, esto significa que estás en una lucha contra la corriente, las aguas del mundo te atraen, pero sabes que no es el camino correcto y te encuentras pensando: «¿Cómo puedo ir contra la corriente?
Algunos animales acuáticos luchan por ir en contra del sentido del agua; algunos hacen esto para dejar sus huevos en lugares más seguros y con mayor protección de los depredadores, en otras palabras, buscan seguridad, protección y supervivencia. En medio de este trayecto, superan obstáculos y atraviesan grandes pruebas. De manera similar, podemos nadar contra las corrientes de este mundo y ser guardados y protegidos por nuestro Dios, pero si nadamos en la misma dirección del mundo, seremos arrastrados por el pecado, estaremos desprotegidos y en un alto riesgo de peligro.
la Biblia está llena de ejemplos de hombres y mujeres que, a pesar de las dificultades, decidieron ir en contra de la corriente. Estos siervos de Dios son ahora ejemplo para nosotros. Daniel propuso en su corazón no contaminarse (Daniel 1), Ester estuvo dispuesta a perder su vida (Ester 4), Noé confió en la Palabra de Dios, aunque todos se burlaran de él y Dios lo salvo junto a su familia (Génesis 7:23), Abraham estuvo dispuesto a dejar a su familia y su tierra para llegar al lugar que Dios lo estaba llamando (Génesis 12), y así sigue la lista de hombres y mujeres de fe que corrieron en la dirección de Dios y no en la dirección del mundo. Cada uno de ellos experimentó las bendiciones de la obediencia y pudieron ver el cuidado de Dios en sus vidas. ¡Por la gracia de Dios es posible vivir conforme a Su voluntad!