08/12/2024
Todo leal y abnegado obrero de Dios tiene la disposición de gastar y ser gastado por causa de otros. Cristo dice: “El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará”. Juan 12:25. Mediante esfuerzos fervientes y reflexivos para ayudar donde sea necesario, el verdadero cristiano muestra su amor a Dios y a sus prójimos. Quizá pierda su vida en el servicio. Pero cuando venga Cristo para reunir sus joyas, la encontrará otra vez (Mensajes selectos, t. 1, p. 100).