02/21/2018
Gracia y paz sean a vosotros, de parte de Dios el Padre y de nuestro Señor Jesucristo, el cual se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos del presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre, Gálatas 1:3-4.
Algunos piensan que Jesús vino a fundar una religión, otros dicen que a enseñarnos a morir, y otros a dejar un conjunto de reglas para estropearles el gozo. Pero, no es así, El vino a que se cumpliese en El, lo dicho por el Padre desde la antigüedad y devolverle al ser humano, la gloria perdida desde el principio; la imagen de Dios y así librar de la condenación eterna a los que reciben su sacrificio y le creen, viviendo vidas apartadas del mal. Con todo, la decisión es nuestra.
Dios tiene algo nuevo reservado para ti hoy. "Sus misericordias son nuevas cada mañana" No cierres las puertas a las nuevas oportunidades que el Señor te brinda.
Te sorprenderás que viejos conocidos y viejas situaciones se renovarán para bien. Te reirás de nuevo como lo solías hacer antes de que te marcarán la traición y la mala noticia. Serás fuente y destinatario de buenas noticias.
Cuando mires hacia atrás, lo harás con los ojos puestos en la meta. Ora siempre a Dios que ensanche tu corazón, que estreche tu camino, que multiplique tus fuerzas y los amigos, y que conserves tu integridad.
Y que en tu madurez retengas las buenas memorias que puedas, porque al final del día no está en ti decidir cual de ellas conservarás.